El onboarding en servicios financieros, es decir, el primer contacto con un cliente define la relación a largo plazo. Este proceso -que abarca varios pasos, los más comunes la verificación de identidad, recopilación de datos y validación inicial- debiera ser ágil, seguro y confiable. Sin embargo, muchas instituciones aún enfrentan altos índices de abandono porque los usuarios no logran completar el registro o se sienten frustrados con la experiencia.

En Latinoamérica, el 61% de los líderes fintech ya considera el onboarding digital no solo una ventaja competitiva, sino una expectativa estándar de los clientes. Sin embargo, según estudios de la industria, hasta un 70% de los clientes potenciales abandona un proceso de onboarding digital cuando se encuentra con demasiada fricción. Cada abandono no solo significa ingresos perdidos: también es una oportunidad desperdiciada frente a la competencia.

A pesar de que la relevancia del onboarding digital en la conversión, todavía son muchas las instituciones que cometen errores críticos que terminan alejando a los usuarios en lugar de fidelizarlos.

Los errores más comunes en el onboarding financiero:

1. Procesos demasiado largos y complejos

Muchos bancos y fintech siguen solicitando información redundante o exigen pasos que no aportan valor real. Formularios extensos y validaciones manuales generan la sensación de un trámite interminable. Esto se traduce en altas tasas de abandono, especialmente de usuarios jóvenes que esperan inmediatez. En 2024, el 68% de los consumidores europeos abandonó una aplicación financiera por procesos demasiado largos.

2. Falta de claridad en las instrucciones

Si el cliente no entiende qué documento subir, cómo tomar la foto o por qué se solicita cierta información, la experiencia se convierte en frustración.

3. Fricción excesiva en la autenticación

Contraseñas largas, preguntas de seguridad poco intuitivas, múltiples códigos por SMS, demoras en verificar documentos o falsos rechazos son barreras que no necesariamente aportan mayor seguridad. Esto genera desconfianza y abandono, especialmente en usuarios que valoran la rapidez.

Se estima que cerca del 67% de los bancos globales pierden clientes durante el proceso de KYC por su excesiva complejidad. En el área de seguros, 27% de los clientes considera que los procesos de aplicación son demasiado largos. El 87% de los tesoreros corporativos han abandonado aplicaciones bancarias por un onboarding demasiado largo.

4. No aprovechar la biometría

La verificación biométrica -sea facial, por huella digital, voz u otro método- no solo eleva la seguridad; también ofrece fluidez al usuario. Sin embargo, muchas instituciones aún la tratan como un complemento opcional y no un estándar.

5. No diseñar con un enfoque mobile-first

Aproximadamente 59 % de los clientes prefieren hacer onboarding vía dispositivos móviles. Sin embargo, muchos procesos siguen pensados para escritorio, con formularios poco adaptables y cargas lentas. Chile, por ejemplo, lidera en la región en cuanto al uso de aplicativos celulares de entidades financieras para el pago de productos y servicios, con un 39%, pero al mismo tiempo, si bien el 96% de los adultos tiene smartphone, gran parte de los procesos financieros aún no están optimizados para usuarios mayores o con menor alfabetización digital.

6. Descuidar la seguridad percibida

Un diseño desordenado, URLs poco claras o pasos que parecen inseguros generan dudas en el usuario. Aunque el sistema sea robusto, la percepción importa.

7. Falta de integración con otros sistemas

Cuando la información del cliente no fluye entre áreas (compliance, riesgo, atención al cliente), se generan reprocesos y múltiples solicitudes al usuario.

Cómo evitar errores: mejores prácticas de onboarding

  1. Simplifica cada paso: Diseña un proceso claro, guiado y con el mínimo de información necesaria. La automatización de la validación documental reduce tiempos y errores.
  1. Implementa autenticación multifactor moderna: Combina factores tradicionales (PIN, contraseña) con biometría y tokens dinámicos. Así logras mayor seguridad sin sacrificar experiencia.
  1. Aprovecha la biometría como estándar: El reconocimiento facial y la huella digital permiten validar identidades en segundos. Además, aumentan la confianza del cliente al percibir un método seguro y sin fricción.
  1. Optimiza para mobile-first: Interfaces intuitivas, botones grandes, instrucciones claras y capturas de documentos guiadas. La experiencia debe ser natural y fluida.
  1. Comunicación clara y en tiempo real: Mensajes inmediatos que confirmen cada paso, validen documentos al instante y guíen con ejemplos visuales. Esto reduce errores y ansiedad en el usuario.
  1. Integra cumplimiento normativo sin complejidad: KYC (Know Your Customer) y AML (Anti-Money Laundering) son imprescindibles, pero no deben sentirse como un obstáculo. La clave está en soluciones que cumplan con la normativa de forma invisible para el cliente.
  1. Conecta todo el ecosistema: El onboarding debe integrarse con los CRM, sistemas de prevención de fraude y otros. Un proceso fluido evita pedir la misma información varias veces y mejora la eficiencia operativa.

Cómo ayuda Sovos: confianza digital desde el inicio

En Sovos entendemos que el onboarding no es solo una etapa técnica, sino un momento decisivo en la relación con el cliente. Por eso, ofrecemos un ecosistema integral de servicios de confianza que permite a las instituciones financieras:

En un mercado donde la confianza es el activo más valioso, Sovos ayuda a que cada institución financiera pueda protegerse, cumplir y crecer desde el primer contacto con sus clientes.

¿Necesitas mejorar los procesos de onboarding de tu entidad financiera? Podemos ayudarte.

Habla con uno de nuestros expertos.

Mauricio Robles, director de Centros de Datos & Centro de Excelencia de Nube Pública de Sovos, participó recientemente como panelista en el Digital Innovation Data Driven 2025, evento organizado por TIVIT en Lima. La actividad reunió a líderes tecnológicos, innovadores y expertos en inteligencia de negocios para explorar tendencias en inteligencia artificial (IA) y estrategias basadas en datos.

Durante su intervención, compartió la experiencia de Sovos en la implementación de IA, un esfuerzo inspirado desde la más alta dirección de la compañía: “Esta iniciativa viene impulsada por nuestro CEO, y desde ahí se ha extendido a distintas áreas, lo que ha dado fuerza y dirección a los proyectos de IA”, afirmó.

Mauricio explicó cómo Sovos ha establecido un gobierno de IA interno, promoviendo un ecosistema que permite a los equipos experimentar, aprender y aplicar inteligencia artificial de manera práctica en su trabajo diario: “Creo que la IA es una herramienta valiosa de apoyo que permite a los equipos a concentrarse en lo que realmente importa, optimizando tiempo, recursos y eficiencia”.

En su participación, destacó que Sovos utiliza la IA en infraestructura, soporte, software factory y desarrollo de productos, permitiendo un despliegue más ágil y seguro para sus clientes. “La idea es generar un ecosistema amigable, para que los equipos lo puedan implementar de manera efectiva y los clientes, a su vez, obtengan todos los beneficios de su aplicación”, señaló Robles.

TIVIT es un partner tecnológico estratégico de larga data para Sovos en la región. “TIVIT nos ha apoyado con infraestructura crítica en países como Brasil, y nos acompaña en varios temas relacionados con la nube”, explicó Mauricio Robles, resaltando que la colaboración tecnológica ha sido clave para avanzar en la adopción de IA en la compañía.

Mauricio Robles llegó a Sovos hace casi tres años como director ligado a facturación electrónica, y actualmente lidera el gobierno de la nube de Sovos a nivel global, mientras mantiene la supervisión de la infraestructura tecnológica en Latinoamérica. Su trayectoria le permite tener una visión amplia sobre cómo la IA puede transformar procesos y productos: “Es como conducir un Ferrari por primera vez: abre muchas puertas, pero hay que saber controlar hacia dónde vamos. Es un apoyo enorme para que la tecnología forme parte del proceso de los productos y no genere distracciones”.

Con su participación en el Digital Innovation Data Driven 2025 de TIVIT, Sovos reafirma su compromiso con la innovación tecnológica y la adopción responsable de inteligencia artificial, demostrando que la empresa no solo sigue las tendencias, sino que las implementa con visión estratégica y robustez tecnológica, siempre con foco en la eficiencia y la experiencia del cliente.

Si deseas ver el panel completo donde participó Mauricio, pincha aquí.

¿Sabes qué es el fraude de identidad con cuentas sintéticas? Imagina que un cliente aparentemente perfecto solicita abrir una cuenta: todos sus datos coinciden, no hay antecedentes negativos y pasa las verificaciones básicas. Pero en realidad, esa persona no existe.

Este es el mundo del fraude de identidad con cuentas sintéticas, una de las amenazas más sofisticadas y crecientes para bancos, fintechs, comercios y cualquier empresa que realice onboarding digital. Según datos de Mastercard, este tipo de fraude costó a las empresas alrededor de USD 5 mil millones en 2024, y en EE. UU. llega a representar hasta el 85% de todos los fraudes de identidad, con pérdidas anuales estimadas entre USD 6 mil y 8 mil millones para las entidades de créditos. 

¿Qué es una cuenta sintética? 

Una cuenta sintética es una identidad falsa creada combinando datos reales y ficticios. Por ejemplo, un DNI legítimo robado unido con un nombre inventado, una dirección falsa y un correo electrónico recién creado.

A diferencia del robo de identidad tradicional -que suplanta a una persona real-, aquí se construye un cliente ficticio desde cero, diseñado para pasar inadvertido ante sistemas de verificación poco robustos. Este método es tan eficaz que, según estimaciones del sector, casi el 80% de las pérdidas por fraude con tarjeta de crédito provienen de identidades sintéticas.

¿Por qué es peligrosa una identidad sintética?

El onboarding digital como punto crítico

El momento del onboarding es la primera y mejor oportunidad para detectar identidades sintéticas. Si se falla aquí, la cuenta falsa entra al sistema y puede operar durante mucho tiempo sin levantar alertas.

Hoy, muchos procesos de onboarding todavía se basan en verificación documental y validaciones cruzadas simples, lo que deja espacio para este tipo de fraude. En Reino Unido, por ejemplo, Cifas reportó más de 217 mil casos de fraude de identidad solo en el primer semestre de 2025, con un crecimiento notable en sectores como seguros, telecomunicaciones y servicios públicos.

Claves para prevenir cuentas sintéticas 

Combatir las cuentas sintéticas exige una estrategia que incorpore, entre otras, biometría robusta, IA para detección avanzada y fuentes de datos múltiples que refuercen cada paso del onboarding digital. Estas son algunas de las prácticas esenciales que están marcando la diferencia:

  1. Verificación de identidad multifactor: Combinar algo que el usuario sabe (contraseña), algo que tiene (token o dispositivo) y algo que es (biometría) reduce el riesgo de falsificación.
  2. Biometría avanzada: Uso de reconocimiento facial o huella dactilar con liveness detection para evitar el uso de fotos o videos manipulados.
  1. Validación documental con OCR e IA: Escaneo y análisis automático de documentos oficiales para detectar alteraciones o inconsistencias. Este punto es crucial, ya que el fraude con documentos sintéticos creció más de 300% recientemente, con atacantes usando IA generativa para crear pasaportes, identificaciones y datos biométricos falsos. Solo en México los documentos sintéticos fraudulentos crecieron un 1200% en los primeros meses de 2025.
  1. Contraste con múltiples fuentes de datos: Validar información contra registros gubernamentales, bases de datos de listas negras y redes de comportamiento transaccional.
  2. Detección de patrones sospechosos: Uso de machine learning para identificar secuencias o datos atípicos que puedan indicar una identidad fabricada.

Tendencias y amenazas emergentes

El rol de Sovos en la prevención

En Sovos, ayudamos a las organizaciones a blindar su onboarding digital con soluciones que combinan verificación multifactor, biometría con detección de vida, validación documental avanzada y análisis en tiempo real de riesgos. Nuestro enfoque permite:

En 2024, las cuentas sintéticas generaron pérdidas multimillonarias y su crecimiento en la región no da señales de detenerse. Frente a este panorama, la única defensa eficaz es un onboarding digital inteligente, resiliente y en constante evolución, capaz de adelantarse y adaptarse a nuevas técnicas fraudulentas.

¿Quieres saber cómo te ayudamos a asegurar tus onboardings? Hablemos.

Al hablar de cumplimiento tributario, solemos pensar en sanciones, declaraciones y papeleo. Pero en sectores como el retail -donde convergen altos volúmenes, múltiples canales y normativa cambiante- una solución automatizada puede ofrecer mucho más que tranquilidad fiscal: eficiencia operativa, trazabilidad, escalabilidad y capacidad de adaptación.

El retail actual ya no distingue entre lo físico y lo digital: los consumidores transitan entre ambos mundos de forma natural, y las marcas deben estar preparadas para operar con eficiencia total en todos los canales. Mientras las tiendas físicas siguen siendo relevantes, el comercio electrónico crece de forma exponencial y se posiciona como uno de los pilares del consumo en Latinoamérica.

Solo en Chile, el comercio electrónico en el retail alcanzó un valor de US $9.539 millones en 2024, con un crecimiento sostenido de entre el 5 % y el 10 % anual. Según eMarketer, más de 11 millones de personas compran online en el país y este canal sigue consolidándose como pilar del consumo. En Perú, el mercado creció 8.4 % hasta US $13.3 mil millones, implicando cerca de 16 millones de compradores digitales, mientras que en México superó los US $39 mil millones, alcanzando hasta 14.8 % del total del retail, con más de 67 millones de compradores en línea.

Este ritmo exige que los equipos tributarios operen con precisión y agilidad. Estudios recientes muestran que incluso una mejora del 15% en automatización puede reducir los costos de cumplimiento en alrededor de 10%, liberando recursos para tareas estratégicas.

Además, empresas que adoptan soluciones basadas en inteligencia artificial reportan una disminución de hasta el 40% en errores operativos relacionados con cumplimiento fiscal y procesos tributarios.

Aquí compartimos cinco beneficios clave -aunque a veces invisibles- de automatizar el cumplimiento tributario en retail:

  1. Menos errores, más agilidad operativa: Un sistema automatizado reduce significativamente los errores humanos en la emisión y validación de documentos tributarios. En el retail, esto se traduce en menor riesgo de rechazos, devoluciones por facturación incorrecta o bloqueos en punto de venta, lo que permite una operación más fluida tanto en tiendas físicas como en canales digitales. La experiencia del cliente también se ve beneficiada: menos retrasos, menos fricciones y más confianza. Durante eventos como los Cyber days o los Black Fridays las compras digitales se disparan, y la automatización puede marcar la diferencia entre un proceso exitoso o una crisis operativa.
  2. Auditoría continua y visibilidad en tiempo real: Las empresas de retail procesan miles de transacciones por día. En este contexto, la trazabilidad completa de cada documento es fundamental. La automatización permite tener acceso en tiempo real a datos actualizados y consistentes, detectar errores de folios o duplicaciones, y responder rápidamente a fiscalizaciones o cierres contables. Esto no solo mejora la gobernanza interna, sino que también reduce el estrés en períodos de revisión de las autoridades tributarias, entidades que mantienen un foco activo sobre sectores de alto volumen transaccional.
  3. Escalabilidad sin sobresaltos: El crecimiento del negocio -apertura de nuevas tiendas, expansión regional, aumento de ventas online- no debería implicar rediseñar procesos fiscales cada vez. Una solución tributaria automatizada permite escalar sin perder consistencia normativa entre canales, puntos de contacto con el cliente, regiones o razones sociales. Además, facilita la adaptación a nuevas realidades del negocio, como la incorporación de ventas por redes sociales, apps móviles o alianzas logísticas externas.
  4. Menos dependencia del equipo tributario para tareas operativas: Cuando los procesos operativos se automatizan y las reglas tributarias están preconfiguradas, el equipo fiscal puede enfocarse en lo que realmente agrega valor: análisis estratégico, revisión de riesgos, optimización de flujos y preparación para nuevas exigencias. Esto libera tiempo en fechas clave como Cyber days o fiestas de fin de año, cuando el cumplimiento debe estar 100 % alineado con la velocidad del negocio.
  5. Protección ante fiscalizaciones y cambios normativos: El retail es uno de los sectores más expuestos a fiscalización por parte de las autoridades tributarias debido a su volumen, diversidad de productos, complejidad de precios y presencia en múltiples jurisdicciones. Una solución robusta, actualizada y alineada con los requerimientos de estas entidades permite asegurar el cumplimiento sin frenar la operación diaria. Además, la automatización permite reaccionar de forma ágil ante cambios legales inesperados, protegiendo tanto la operación como la reputación del negocio.

Retail: un sector bajo presión tributaria constante

El entorno tributario del retail combina alta complejidad con altísimo volumen. Declaraciones en el punto de venta, catálogos extensos, catálogos gigantescos, múltiples unidades de negocio y clientes distribuidos territorialmente generan un nivel de exigencia fiscal único.

A esto se suma la necesidad de aplicar correctamente tasas impositivas según tipo de producto, ubicación y canal de venta. Si esto no se gestiona de forma automatizada, los errores son costosos y la exposición al riesgo fiscal aumenta.

Aquí es donde la automatización deja de ser una opción tecnológica para convertirse en una necesidad operativa y estratégica. Una solución moderna debe ser capaz de:

Además, una solución verdaderamente robusta no solo automatiza el cumplimiento, también lo protege: garantiza integridad documental, soporta fiscalizaciones, y minimiza el riesgo normativo y reputacional.

Cumplir sin detener el negocio

El cumplimiento tributario no tiene por qué ser una carga ni una fuente de incertidumbre. Cuando se automatiza de forma inteligente, puede transformarse en un habilitador silencioso del crecimiento y la eficiencia operativa.

En Sovos ayudamos a las empresas del sector retail a transformar el cumplimiento en una ventaja competitiva. Nuestras soluciones permiten automatizar, integrar y escalar procesos tributarios con seguridad y confianza, en línea con los cambios normativos y la velocidad del mercado.

Cada vez se escucha más el concepto de interoperabilidad en facturación electrónica. Pero ¿a qué se refiere? Interoperabilidad es la capacidad que tienen diferentes sistemas, plataformas y entidades (públicas o privadas) de intercambiar, interpretar y procesar información fiscal de forma uniforme, sin importar el formato, proveedor o país de origen.

En esencia, significa que una factura electrónica emitida por un sistema puede ser recibida, entendida y procesada correctamente por otro sistema distinto, garantizando su validez legal, su integridad técnica y su transparencia fiscal.

¿Estamos muy lejos de lograr la interoperabilidad en facturación electrónica en nuestra región?

En Latinoamérica, la facturación electrónica ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un requisito clave de cumplimiento tributario. Países como México, Brasil, Chile, Colombia y Perú ya cuentan con sistemas consolidados, mientras que otros están en pleno proceso de adopción.

Sin embargo, el verdadero reto no es solo emitir facturas digitales, sino lograr que los sistemas de distintas empresas, sectores y países puedan hablar el mismo idioma. Ese es el propósito de la interoperabilidad.

Hoy no existe en la región, y aunque algunos países han dado pasos hacia esquemas de integración, aún persiste una gran fragmentación normativa y técnica.

La interoperabilidad en el mundo: modelos y aprendizajes

Este sistema no es un concepto nuevo: en distintas regiones ya se han desarrollado modelos que permiten que emisores, receptores y gobiernos intercambien documentos con reglas comunes.

Europa es probablemente uno de los ejemplos más avanzados gracias a la red PEPPOL (Pan-European Public Procurement On-Line), una red internacional de interoperabilidad que permite a empresas y administraciones públicas intercambiar documentos electrónicos estandarizados, como facturas u órdenes de compra, a través de puntos de acceso seguros. PEPPOL no es una plataforma única centralizada, sino un marco común de estándares técnicos y legales, que garantiza que los documentos viajen de forma segura y sean comprensibles en distintos países y sistemas.

Este modelo ha sido tan exitoso que ha trascendido fronteras, expandiéndose hacia países como Singapur y Nueva Zelanda.

Si bien las regulaciones están orientándose cada vez más hacia automatización y la protección de datos dentro de la facturación electrónica en Latinoamérica, el camino hacia la interoperabilidad aún no comienza. Y aunque ya existen algunas conversaciones en foros como la Comunidad Andina y el Mercosur, todavía estamos a años luz de un estándar regional que garantice que una factura emitida en un país pueda ser procesada sin fricciones en otro.

Retos para implementar la interoperabilidad en Latinoamérica

¿Por qué la interoperabilidad es clave para Latinoamérica? 

En nuestra región, la interoperabilidad podría ofrecer estos (y otros) beneficios concretos:

  1. Facilitaría el cumplimiento tributario: los gobiernos reciben datos estandarizados en tiempo real, reduciendo errores y agilizando fiscalizaciones.
  2. Optimizaría las operaciones empresariales: evita reprocesos y conversiones manuales cuando se trabaja con clientes o proveedores que usan sistemas distintos.
  3. Potenciaría el comercio transfronterizo: la interoperabilidad permite operaciones fluidas entre países con marcos regulatorios diferentes, algo crítico para empresas que operan en más de un mercado latinoamericano.
  4. Reforzaría la trazabilidad y transparencia: facilita el seguimiento de las transacciones y combate la evasión fiscal, uno de los principales objetivos de las autoridades tributarias de la región.

Tendencias que marcarán el futuro

Mirando hacia adelante, la interoperabilidad en Latinoamérica, aunque lejana, podría evolucionar gracias a varias tendencias clave. La expansión de redes y estándares comunes, como PEPPOL y otras futuras iniciativas, podrían adaptarse progresivamente al mercado regional, facilitando que empresas y gobiernos compartan información con reglas unificadas.

Al mismo tiempo, la automatización inteligente, apoyada en inteligencia artificial y machine learning, permitirá estandarizar datos y detectar inconsistencias en tiempo real, reduciendo errores y reprocesos.

La integración regional avanzaría más rápido mediante proyectos piloto entre países con marcos regulatorios cercanos, mientras que la creciente complejidad de los requisitos fiscales -por ejemplo, la incorporación de datos adicionales en facturas para mejorar trazabilidad y control- obligará a las empresas a modernizar sus sistemas para cumplir sin fricciones.

Iniciativas como ViDA (VAT in the Digital Age) muestran cómo la digitalización fiscal puede convertirse en un motor de interoperabilidad, ayudando a que las administraciones tributarias operen con datos más precisos y uniformes. Estas tendencias preparan el terreno para un ecosistema más eficiente, seguro y conectado, donde la facturación electrónica deja de ser un requisito local para convertirse en un estándar regional y global. 

Cómo ayuda Sovos

En Sovos, trabajamos con empresas que necesitan operar sin fricciones en entornos normativos diversos. Nuestra plataforma de facturación electrónica:

Así, las empresas no solo cumplen con las normativas locales; además se posicionan para competir en un mercado cada vez más conectado.

La interoperabilidad en facturación electrónica mejora la eficiencia operativa, permite a las autoridades avanzar hacia modelos tributarios inteligentes y es la clave para que la digitalización fiscal en Latinoamérica evolucione hacia un modelo más eficiente, integrado y competitivo.

Si gobiernos y privados se toman el desafío en serio y se comienza a trabajar de manera coordinada para avanzar en este ámbito, estaremos mejor preparados para operar sin fronteras y aprovechar las oportunidades de un mercado global.

La facturación electrónica en Latinoamérica es, desde hace años, una norma tácita en la región. Lo que comenzó hace dos décadas como iniciativas aisladas para mejorar la recaudación, hoy se ha convertido en un entramado sofisticado de controles fiscales digitales y exigencias tecnológicas y de cumplimiento que marcan el pulso de la transformación tributaria a nivel regional.

Las empresas deben cumplir con normativas locales en constante cambio, adaptarse a distintos formatos electrónicos y garantizar la seguridad de los datos, todo mientras se integran estos procesos con sus sistemas internos de gestión.

Más del 80% de los países latinoamericanos utilizan hoy facturas electrónicas. El mercado es maduro, sí, y se podría pensar que ya no hay mucho que decir.

Pero la evolución no se detiene. La conversación hoy gira en torno a cómo lograr que la facturación electrónica sea más eficiente, sostenible, interoperable y alineada con los modelos de negocio modernos, en una era en que la inteligencia artificial es omnipresente.

Tendencias regionales: del cumplimiento a la inteligencia fiscal

En la región las infraestructuras de control implantadas, en general, giran en torno al concepto de autorización de facturas ante la autoridad fiscal o agentes acreditados por la autoridad fiscal. Además, existe una tendencia creciente a la consolidación del modelo CTC (Controles Transaccionales Continuos) de digitalización de impuestos, donde los documentos deben ser validados o transmitidos en tiempo real a las autoridades fiscales. Esto da forma a una fiscalización más proactiva, incluso predictiva.

Además, vemos una clara evolución hacia:

¿Interoperabilidad regional? Una deuda pendiente

Uno de los grandes desafíos en la región sigue siendo la falta de estándares comunes. Si bien todos los países utilizan XML u otros lenguajes estructurados, las variaciones en sintaxis, semántica y validaciones hacen inviable, por ahora, una interoperabilidad real entre países. En otras palabras, una factura válida en Perú no puede simplemente reutilizarse en Ecuador o Colombia.

Esto puede representar una barrera técnica y operativa para las empresas multinacionales, que deben mantener múltiples integraciones activas, adaptadas a marcos regulatorios que cambian con frecuencia y sin períodos largos de transición.

Al mismo tiempo, este escenario representa una oportunidad para los gobiernos que buscan alinear modelos, compartir aprendizajes y avanzar hacia acuerdos de interoperabilidad que favorezcan el comercio intrarregional y la trazabilidad fiscal.

Desafíos y oportunidades: eficiencia, fiscalización y confianza

Para los gobiernos, el principal objetivo sigue siendo reducir la evasión y mejorar la eficiencia recaudatoria. Pero también emerge una nueva tendencia: la transparencia al consumidor, como se ve en los regímenes que exigen la visibilidad del impuesto en cada transacción, incluso en medios digitales.

Para las empresas, los desafíos son múltiples:

A la vez, la facturación electrónica se convierte en una palanca de eficiencia: reduce costos operativos, mejora los flujos de caja, y abre la puerta a analítica fiscal avanzada.

 Ejemplos en contexto: una región en movimiento

Chile y México mantienen modelos maduros, pero siguen innovando. En Chile, la obligatoriedad de boletas electrónicas y la fiscalización en línea marcaron un estándar para otros. Hay cambios recientes, como la Resolución N°44 del SII que exige, a partir del 1 de septiembre de 2025, que las empresas que vendan bienes o servicios a consumidores finales por más de USD 5.000 incluyan los datos del comprador en la boleta electrónica, medida impulsada por el SII que busca reforzar el control y fiscalización digital en la región.

México continúa ampliando el alcance de su CFDI, incluyendo nuevos complementos y validaciones cruzadas.

Colombia y Perú están en plena consolidación de sus marcos, mientras que países como Ecuador o República Dominicana avanzan en la inclusión de nuevos segmentos y controles.

Brasil, con su esquema federal fragmentado, representa un caso único: madurez técnica, pero complejidad operativa por la coexistencia de múltiples normas locales y un nuevo desafío por delante: la reforma tributaria.

¿Cómo ayuda Sovos?

En este entorno diverso, exigente y en constante cambio, Sovos actúa como un socio estratégico para empresas que necesitan

La estrategia de Sovos se ha consolidado a través de adquisiciones clave (como Paperless en Chile o Stupendo en Ecuador), fortaleciendo su presencia local con un respaldo tecnológico global.

La facturación electrónica en Latinoamérica es hoy mucho más que una obligación fiscal: es un eje estructural de la digitalización económica. En su madurez, plantea nuevos retos y también enormes oportunidades para quienes sepan adaptarse.

El futuro apunta hacia más automatización, inteligencia fiscal y, quizás, una mayor interoperabilidad. En ese camino, empresas y gobiernos necesitan socios que combinen visión global con ejecución local. Con más de 40 años de trayectoria, Sovos tiene la tecnología y experiencia que tu empresa necesita. Si quieres hablar con uno de nuestros expertos, contáctanos.

El cumplimiento normativo y la eficiencia operativa son pilares fundamentales para las grandes empresas que deben gestionar millones de transacciones mensuales. En sectores como retail, manufactura y servicios financieros, donde las operaciones son complejas, cumplir con la normativa es esencial para evitar sanciones y mantener relaciones comerciales sólidas.

México, en particular, presenta un escenario muy desafiante en esta materia. El SAT se destaca por ser uno de los organismos más exigentes a nivel mundial en relación con la facturación electrónica, implementando cambios constantes en normativas como el Anexo 20, la Resolución Miscelánea Fiscal y múltiples complementos técnicos que cada empresa debe adoptar puntualmente.

En el caso de compañías con un alto volumen de facturación, cualquier cambio en la regulación puede tener un impacto directo en los procesos operativos, la estabilidad de los sistemas y la experiencia de proveedores y clientes. El más mínimo error en un CFDI puede detener un pago, generar multas o incluso, poner en riesgo relaciones comerciales estratégicas.

Teniendo esto en cuenta, mantener el equilibrio entre productividad, automatización y cumplimiento normativo se convierte en una tarea titánica porque implica contar con la tecnología adecuada, pero además se debe adoptar una estrategia fiscal inteligente y flexible que permita mantener la competitividad.

Retos operativos en contextos de alto volumen de facturación

Cuando una empresa emite decenas de miles de facturas cada mes, los desafíos técnicos se amplifican. Uno de los más frecuentes es la integración con los sistemas ERP existentes. Muchos de estos sistemas no están diseñados para responder de forma nativa a los requerimientos del SAT, por lo que las empresas deben invertir en desarrollos personalizados, muchas veces lentos, costosos y difíciles de mantener.

Otro punto crítico es la validación técnica de los CFDI. Asegurar que cada documento cumpla con los requisitos estructurales y de contenido exigidos por la normativa vigente requiere de una infraestructura robusta, actualizada y, sobre todo, automatizada. De lo contrario, las tareas manuales se multiplican, los errores se acumulan y la carga administrativa aumenta.

Además, es común que los equipos financieros y tecnológicos trabajen con herramientas aisladas, generando silos de información que dificultan la trazabilidad, elevan los tiempos de respuesta y limitan la capacidad de escalar a otros mercados o incorporar nuevas unidades de negocio.

Sovos: automatización inteligente para escalar con cumplimiento

Frente a estos desafíos operativos, la respuesta más efectiva pasa por la automatización inteligente y estratégica de los procesos fiscales y administrativos. Aquí es donde una solución como Sovos cobra especial relevancia, ya que ha sido diseñada para abordar específicamente estos retos.

Con capacidad de procesar más de 11 mil millones de transacciones fiscales al año, Sovos se presenta como una plataforma robusta y escalable, especialmente diseñada para grandes volúmenes operativos. Pero lo que realmente diferencia a Sovos es su enfoque integral, que no solo procesa transacciones, sino que lo hace de manera fluida y conectada con el entorno tecnológico de cada empresa.

La clave de esta fluidez radica en su capacidad para integrarse fácilmente con más de 70 ERPs y otras plataformas críticas, lo que evita que las empresas tengan que reconstruir su infraestructura tecnológica interna. Esta integración nativa elimina fricciones y permite automatizar cada etapa del proceso, desde la emisión hasta la validación, archivo y reporte fiscal.

Otro diferenciador fundamental de Sovos es su capacidad de actualización normativa en tiempo real, una ventaja crucial en países como México, donde los cambios fiscales son frecuentes y muchas veces inesperados. Esta función permite a las empresas mantenerse en cumplimiento sin interrumpir sus operaciones ni sobrecargar a los equipos de TI o legales.

El ecosistema de cumplimiento fiscal de Sovos permite automatizar de principio a fin el proceso fiscal: desde la generación del CFDI, pasando por la validación estructural y de contenido, hasta su almacenamiento y reporte ante la autoridad. Todo, con trazabilidad completa y soporte para múltiples unidades de negocio, idiomas y monedas, lo que la convierte en una solución preparada para crecer junto a las empresas.

La automatización proporcionada por Sovos no solo reduce drásticamente los tiempos operativos; también disminuye el margen de error humano. Esto permite que los equipos financieros y contables dejen atrás tareas repetitivas y puedan enfocarse en actividades estratégicas como análisis financiero, planeación fiscal avanzada y toma de decisiones basada en datos sólidos y confiables.

De la eficiencia operativa a la inteligencia fiscal

La facturación electrónica no solo debe verse como una obligación tributaria o una herramienta de eficiencia operativa. Cuando está bien implementada, puede convertirse en una poderosa fuente de inteligencia de negocio. Cada documento fiscal digital contiene información valiosa sobre clientes, proveedores, tiempos de respuesta, ciclos de pago y comportamientos transaccionales que, si se analizan correctamente, pueden ayudar a tomar mejores decisiones estratégicas.

El ecosistema de cumplimiento fiscal de Sovos permite capturar y estructurar estos datos desde el origen, ofreciendo trazabilidad y visibilidad completa sobre cada operación. Esta capacidad facilita auditorías -internas o externas- al tiempo que permite construir reportes avanzados que alimentan áreas como planeación financiera, compras, cumplimiento y control de gestión.

Además, contar con una única fuente de información fiscal permite eliminar inconsistencias, reducir tiempos de conciliación y garantizar que todos los departamentos trabajen sobre la misma base de datos tributaria. Esto tiene un impacto directo en la capacidad de responder con rapidez ante fiscalizaciones, diseñar estrategias de ahorro impositivo y anticiparse a contingencias regulatorias.

Al integrar la facturación electrónica con sistemas de business intelligence, las empresas pueden identificar oportunidades de ahorro, anticipar riesgos tributarios y optimizar la eficiencia de sus cadenas de suministro. Además, es posible evaluar el desempeño de sus políticas comerciales y financieras a partir de datos concretos. Considerando la competitividad del mercado actual, disponer de información precisa y centralizada permite tomar decisiones más ágiles y diseñar estrategias mejor fundamentadas.

Si estás buscando una solución que permita a tu empresa mantener el equilibrio perfecto entre cumplimiento y eficiencia operativa para impulsar tu crecimiento, conversa con uno de nuestros consultores y descubre cómo Sovos puede ayudarte a dar ese salto estratégico.

El rol del profesional de tax en México -y en muchos otros países de Latinoamérica- está evolucionando rápidamente. Las exigencias de cumplimiento tributario en tiempo real, los modelos de fiscalización digital del SAT y la necesidad de operar con información precisa y trazable han llevado a los equipos fiscales a replantearse por completo su función dentro de las organizaciones.

Ya no basta con presentar declaraciones correctas a tiempo. Hoy, las áreas fiscales deben entender de automatización, integraciones tecnológicas, flujos de datos y arquitectura de sistemas. Pero, sobre todo, deben aportar una mirada estratégica que conecte lo tributario con los objetivos del negocio.

Estamos viendo el surgimiento de un nuevo perfil: el estratega fiscal digital.

De lo operativo a lo estratégico: habilidades que hoy se valoran

El perfil ideal del profesional fiscal ya no es solo alguien que domine las normas y regímenes tributarios. Las empresas buscan especialistas capaces de:

La visión transversal del negocio y el pensamiento analítico son hoy tan valorados como la precisión técnica. Quien lidere el área fiscal debe saber anticipar riesgos, identificar oportunidades de mejora y aportar inteligencia a la toma de decisiones.

Cumplimiento en tiempo real: un nuevo desafío colaborativo

La presión por reportar electrónicamente en tiempo real y con datos consistentes obliga a una colaboración cada vez más estrecha entre los expertos tributarios y el área de TI. Ya no es suficiente con revisar la información contable al final del proceso: los equipos fiscales necesitan participar desde el diseño de los flujos de información y validaciones.

Por ejemplo, un error en la emisión de una factura electrónica, una discrepancia en un complemento o una omisión en la declaración puede tener impactos inmediatos: multas, bloqueos, auditorías o pérdida de beneficios fiscales. Para evitarlo, es necesario contar con sistemas conectados, automatizados y auditables, donde las áreas responsables de impuestos, cumplimiento y TI hablen el mismo idioma.

Un rol más activo en decisiones clave: tecnología y automatización

El tax manager ya no es solo un experto técnico o un ejecutor del cumplimiento. Hoy se espera que participe activamente en decisiones que antes recaían exclusivamente en áreas como finanzas o TI. En un contexto donde la automatización y la digitalización son esenciales para cumplir con las exigencias del SAT -y con marcos globales cada vez más complejos-, el área fiscal tiene voz y voto en decisiones estratégicas de tecnología.

Este nuevo protagonismo implica que el líder fiscal debe:

Este involucramiento también exige un cambio de mentalidad: pasar de “cumplir” a “diseñar” procesos eficientes, auditables y alineados con los objetivos estratégicos de la organización.

La figura del tax manager se vuelve entonces una bisagra clave entre lo normativo y lo tecnológico, capaz de traducir los requerimientos fiscales en soluciones viables y escalables, que no solo cumplan con el SAT, sino que al mismo tiempo aporten inteligencia y valor al negocio.

Sovos como socio estratégico en esta evolución

Ante este nuevo escenario, contar con aliados tecnológicos especializados se vuelve fundamental. El cumplimiento puede ser una ventaja competitiva cuando se gestiona con visión estratégica.

Por esta razón, la tecnología de Sovos está diseñada para acompañar esta evolución del rol del experto en tax, facilitando la conexión entre los equipos de TI, los requerimientos normativos y los sistemas de gestión empresarial. Sovos provee soluciones de avanzada para automatizar procesos críticos, cumplir de manera continua, reducir riesgos de sanción y ayudar a los equipos fiscales a operar con visibilidad, control y capacidad de adaptación.

En esa misma línea, cuenta con un equipo de más de 100 expertos regulatorios que monitorean constantemente los cambios normativos. Esto no solo permite adaptar rápidamente las soluciones, sino también entregar información valiosa y oportuna tanto a los expertos de tax como a los equipos de TI.

El área fiscal se ha convertido en un actor clave de la transformación digital de las empresas en México. Quienes asuman este nuevo rol con mentalidad estratégica, capacidades tecnológicas y visión de negocio, estarán influyendo en decisiones de alto impacto y liderando el cambio.

 

El cumplimiento fiscal en México ha evolucionado mucho más allá del timbrado. Para los directores fiscales y financieros, mantenerse alineado con el marco tributario vigente ya no implica únicamente emitir correctamente los comprobantes electrónicos, sino sostener un ecosistema integral que abarque desde la emisión y validación hasta el almacenamiento, auditoría y conciliación.

El modelo fiscal mexicano se ha transformado profundamente en los últimos años, impulsado por la digitalización y el fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización.

La implementación del CFDI 4.0 elevó los estándares de validación, haciendo obligatoria la verificación de datos como el nombre fiscal exacto del receptor, el régimen fiscal, el código postal y el uso del comprobante. A esto se suman complementos obligatorios por sector, reglas de cancelación más estrictas y validaciones en tiempo real por parte del SAT.

Por ello, el cumplimiento fiscal se ha convertido en un proceso dinámico, complejo y de alta exposición. Una sola inconsistencia puede derivar en la pérdida de deducciones, sanciones o auditorías electrónicas, con impactos directos en la rentabilidad, la reputación y la capacidad operativa del negocio.

Debido a esto, la emisión debe ser precisa, ágil, trazable y escalable, además de integrarse al ERP para reducir errores humanos, permitir control en tiempo real y asegurar continuidad ante cualquier contingencia. Es evidente que, más que un proveedor de timbrado, las empresas necesitan un aliado tecnológico que garantice trazabilidad, automatización e integración total.

El cumplimiento fiscal ya no termina con el timbrado

Durante años, las empresas mexicanas centraron sus esfuerzos fiscales en la emisión electrónica conforme a las normativas del SAT, utilizando soluciones específicas. Cada nueva versión del CFDI y los ajustes en complementos o cancelaciones implicaron desarrollos internos, adaptaciones operativas e incluso la incorporación de nuevos proveedores. Sin embargo, este enfoque fragmentado ya no es sostenible. La evolución normativa ha dejado claro que cumplir únicamente con el timbrado no basta.

De hecho, muchos de los riesgos fiscales no provienen de lo que la empresa emite, sino de lo que recibe. Comprobantes con errores, datos inconsistentes o sin respaldo documental pueden comprometer las deducciones e incluso generar pasivos imprevistos.

Para el área fiscal, automatizar la recepción y validación de CFDI es esencial. Verificar automáticamente la información crítica, vincular los comprobantes a órdenes de compra y aplicar reglas internas de aceptación se traduce en mayor control, eficiencia y tranquilidad frente al SAT. Este organismo exige conservar los comprobantes fiscales durante al menos cinco años. Pero más allá del plazo, el archivo electrónico debe ser íntegro, accesible, con trazabilidad de operaciones y evidencia asociada.

Un archivo bien gestionado es un activo estratégico. Facilita responder auditorías de forma inmediata, rastrear cambios, confirmar cancelaciones y vincular comprobantes con declaraciones. Cuando está fragmentado entre sistemas o gestionado manualmente, los riesgos aumentan y el esfuerzo por cumplir se multiplica.

La conciliación fiscal sigue siendo uno de los procesos más propensos a errores. Comparar lo emitido, lo recibido, lo contabilizado y lo declarado requiere precisión y agilidad. Con frecuencia, las discrepancias no se detectan hasta que el SAT las señala, cuando el costo ya es elevado.

Automatizar este proceso otorga al equipo fiscal una visión clara en tiempo real. Detectar inconsistencias entre pagos y comprobantes, validar la deducibilidad de los gastos y anticiparse a los errores son prácticas que fortalecen la posición tributaria y reducen significativamente los tiempos de cierre.

Sovos: Cumplimiento fiscal como extensión del negocio

Cuando cada etapa del cumplimiento fiscal se gestiona con herramientas aisladas o procesos manuales, los equipos pierden tiempo, aumentan su exposición al error y reducen su capacidad de respuesta. En cambio, operar dentro de un ecosistema unificado transforma el cumplimiento: deja de ser una carga para convertirse en una palanca de eficiencia y escalabilidad.

Un ecosistema de cumplimiento fiscal continuo permite:

La propuesta de Sovos parte de esa visión: construir un ecosistema integral de cumplimiento fiscal. No se trata solo de emitir comprobantes, sino de orquestar todo el ciclo de vida del CFDI mediante herramientas integradas, actualizadas y confiables.

Este enfoque posibilita la automatización de procesos críticos, reduce errores humanos, anticipa cambios regulatorios y proporciona una visión completa del estado fiscal de la organización. Todo esto con la flexibilidad de integrarse a los sistemas existentes, sin necesidad de desarrollar soluciones personalizadas cada vez que cambia la normativa.

Adoptar esta perspectiva permite a las empresas dejar de reaccionar ante el SAT y empezar a operar con confianza, seguridad y eficiencia, sabiendo que su arquitectura fiscal está preparada para lo que venga.

Sovos reúne tecnología de vanguardia, experiencia local y un profundo conocimiento de los requerimientos del SAT. Su plataforma permite emitir y recibir CFDIs de forma automatizada, validarlos en tiempo real, archivarlos con respaldo legal y conciliarlos con los sistemas contables.

Así, se libera a los equipos fiscales de tareas operativas repetitivas y elimina los puntos de fricción entre áreas, facilitando que finanzas, contabilidad, compras y TI trabajen de forma coordinada desde una misma fuente. Además, la solución se actualiza de forma continua para mantenerse alineada con la normativa mexicana. Las empresas no tienen que correr detrás de los cambios porque están listas desde el primer momento.

Después de todo, el equipo fiscal ha dejado de ser un área aislada de control para convertirse en una pieza clave del negocio. En un escenario dominado por la automatización regulatoria, la interoperabilidad y la fiscalización digital, su rol es garantizar trazabilidad, eficiencia operativa y capacidad de respuesta ante exigencias crecientes.

Para asumir este nuevo protagonismo, se necesitan aliados tecnológicos a la altura del desafío: con soluciones integradas, automatizadas, escalables y siempre actualizadas. En ese camino, Sovos se posiciona no solo como proveedor, sino como un socio estratégico para el futuro del cumplimiento fiscal en México.

¿Quieres conocer cómo funciona en la práctica un ecosistema de cumplimiento fiscal continuo? Agenda una reunión con nuestro equipo de expertos y descubre cómo Sovos puede ayudarte a transformar tu estrategia fiscal.

La Ley de Interoperabilidad de Fichas Clínicas, que comenzará a regir en septiembre próximo en Chile, representa un hito en la modernización del sistema de salud chileno, al permitir un acceso seguro y compartido a la información médica entre prestadores de servicios públicos y privados.

Su implementación busca reducir la duplicación de exámenes, optimizar costos y, sobre todo, mejorar la experiencia de los pacientes. Sin embargo, plantea importantes desafíos para los líderes TI del sector sanitario, tanto en el ámbito público como privado, especialmente en lo que respecta a garantizar la seguridad y confidencialidad de los datos clínicos, así como cumplir con los estándares de interoperabilidad exigidos por la ley.

Estos desafíos se complejizan aún más en instituciones que operan con múltiples sedes, sistemas fragmentados o infraestructuras heredadas que no fueron diseñadas para escalar, y que además deben mantener la continuidad operativa durante el proceso de adaptación.

Ante la inminente entrada en vigencia de la normativa, se vuelve crucial establecer protocolos robustos de seguridad y protección de registros clínicos, junto con estándares que aseguren la calidad y el flujo eficiente de los datos. Aunque la tecnología para lograrlo existe desde hace tiempo, solo una implementación proactiva y coordinada permitirá una verdadera transformación en la atención y los tratamientos que reciben los pacientes.

Ley de Interoperabilidad de Fichas Clínicas: un nuevo escenario para la gestión clínica digital

Para una gran parte de entidades de salud, especialmente aquellas con múltiples sedes, sistemas heredados o una infraestructura tecnológica fragmentada, la entrada en vigencia de la Ley de Interoperabilidad de Fichas Clínicas implica una transformación profunda en su gestión digital.

Esta normativa obliga a repensar la forma en que se gestionan, protegen y comparten los datos clínicos, lo que para los equipos TI implica revisar y rediseñar procesos clave, que van desde el registro de pacientes hasta el acceso a información sensible por parte del personal médico.

Uno de los principales focos de preocupación es la protección de la información clínica, debido a la gran exposición que tiene la industria a las amenazas digitales. De acuerdo con informes de inteligencia de Microsoft, la atención médica es una de las 10 industrias más atacadas en el segundo trimestre de 2024, y pueden llegar a perder hasta 900 mil dólares al día por la interrupción operativa tras una vulneración.

Este escenario obliga a los líderes TI a buscar e implementar tecnologías y protocolos capaces de prevenir accesos no autorizados, garantizar la trazabilidad de cada transacción y blindar los sistemas contra vulnerabilidades internas y externas.

A lo anterior se suma la fragmentación de los sistemas, en donde se opera con múltiples plataformas que no se comunican entre sí, impidiendo la visión integral del paciente y generando silos de información, lo que puede generar fricciones en medio de la puesta en marcha de la nueva ley.

Otro desafío a tener en cuenta es la falta de estandarización en los procesos de verificación de identidad y control de acceso, que puede incrementar las brechas de seguridad y las fricciones operativas, limitando el acceso del personal médico a los registros clínicos.

Considerando lo anterior, contar con un aliado estratégico como Sovos, que combina expertise regulatorio, tecnología robusta y una visión integrada del ciclo de atención, puede marcar la diferencia con miras a una implementación efectiva de esta normativa.

Ecosistema de confianza de Sovos para una salud más segura y eficiente

El ecosistema de confianza de Sovos responde directamente a estas necesidades. Con más de 90 millones de verificaciones de identidad y 60 millones de documentos firmados anualmente en Latinoamérica, Sovos combina tecnología de vanguardia con un profundo conocimiento del entorno regulatorio de nuestro país, abordando los puntos críticos que plantea la nueva normativa a los equipos de tecnología de la industria sanitaria.

Uno de los componentes de este ecosistema es la solución de verificación de identidad de Sovos, que permite, de manera remota o presencial, confirmar o negar la autenticidad de la identidad de una persona, validando de forma segura a pacientes, colaboradores y visitantes. Esto ayuda a:

Para hacer más robusta la verificación presencial, Sovos ofrece la opción de implementar la plataforma Sovos Onsite ID, que consolida y centraliza todos los mecanismos de verificación de identidad presenciales, reforzando la seguridad, optimizando las operaciones y reduciendo los riesgos de fraude en este tipo de interacciones.

Estas soluciones resultan fundamentales para ajustarse a las directrices de la ley, al asegurar que cada punto de contacto, como una consulta médica presencial o virtual, una receta o un consentimiento informado, esté actualizado, verificado, registrado y protegido.

Además, Sovos ofrece soluciones de firma electrónica que permiten la firma de documentos críticos en formato digital como consentimientos informados, recetas médicas, formularios de ingreso y órdenes médicas, cumpliendo siempre con las normativas locales. Esto reduce drásticamente el uso de papel y el tiempo para completar procesos administrativos, mejorando la eficiencia y disminuyendo la posibilidad de errores humanos.

La escalabilidad de las soluciones de Sovos destaca por su capacidad para integrarse con sistemas heredados, algo clave para muchas instituciones de salud que no pueden reemplazar sus plataformas actuales. En vez de exigir un cambio brusco, Sovos permite una evolución gradual del entorno digital, sumando nuevas funciones sin afectar la operación diaria. Esto da a los líderes IT la flexibilidad de avanzar a su propio ritmo, adaptando la tecnología a cada sede o unidad.

La implementación de la Ley de Interoperabilidad de Fichas Clínicas no debe verse como una carga para el equipo de TI, sino como una oportunidad para impulsar una transformación significativa en las instituciones de salud. Al contar con aliados tecnológicos como Sovos, es posible avanzar hacia un modelo de atención más eficiente, seguro y centrado en el paciente, cumpliendo con la normativa y fortaleciendo las bases digitales de la institución.

¿Tu institución está preparada para avanzar hacia una interoperabilidad segura y eficiente, sin comprometer la operación diaria? Conversa con nuestros especialistas y conoce cómo nuestro ecosistema de confianza puede ayudarte a cumplir con la nueva normativa, fortalecer la seguridad de los datos clínicos y mejorar la experiencia de tus pacientes.