México entra en una nueva etapa de fiscalización digital donde las plataformas digitales pasarán a estar bajo monitoreo de la autoridad tributaria. Con el paquete fiscal 2026 ya aprobado, el país avanza hacia un modelo de supervisión mucho más directo sobre los servicios digitales que operan en su territorio.
En efecto, la reforma al Código Fiscal de la Federación incorpora el nuevo artículo 30-B, que otorga al Servicio de Administración Tributaria (SAT) la facultad de acceder en línea y de forma permanente al sistema o aplicativo de plataformas digitales que presten servicios en México. La medida comenzará a aplicarse a partir del 1 de abril de 2026 y representa uno de los cambios más relevantes en la regulación del ecosistema digital en los últimos años.
¿Qué tipo de información podrá consultar el SAT?
De acuerdo con la Regla 2.9.21 de la Resolución Miscelánea Fiscal 2026 -que contempla el acceso en línea del SAT a la información fiscal de plataformas digitales para comprobar el cumplimiento de obligaciones fiscales de la RMF 2026– esto tiene como único objetivo comprobar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, particularmente en materia de IVA y de los impuestos aplicables a los servicios digitales.
El acceso del SAT se enfocará exclusivamente en información operativa y transaccional necesaria para verificar dicho cumplimiento. Esto incluye registros de transacciones, historiales de facturación y cobros, datos asociados a los receptores de los servicios, así como a los enajenantes de bienes o prestadores de servicios tratándose de plataformas de intermediación, así como medios y forma de pago.
Esta facultad no implica vigilancia sobre el comportamiento individual de los usuarios, ni el acceso a datos sensibles como perfiles personales, mensajes o contenidos consumidos. Así, conforme a lo establecido por la propia Regla 2.9.21, la supervisión se concentra en los flujos económicos, la correcta tributación de las plataformas, e identificación de los consumidores e intermediarios.
Esta regla administrativa refuerza que la facultad del SAT no constituye un mecanismo de vigilancia general, sino una herramienta de fiscalización acotada, orientada exclusivamente a garantizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales de las plataformas digitales que operan en México y su trazabilidad.
¿Qué cambia para las plataformas digitales?
La disposición aplica principalmente a plataformas digitales, marketplaces y servicios de intermediación, incluyendo:
Plataformas de streaming de contenido audiovisual o musical
Marketplaces y comercios electrónicos
Aplicaciones de transporte, movilidad y entrega de bienes
Plataformas de hospedaje que operan mediante intermediación digital
Servicios de educación en línea, cursos digitales y modelos similares
Las empresas que operen en México deberán registrarse ante el SAT, contar con domicilio fiscal en el país y permitir la conexión de sus sistemas para el reporte de operaciones, conforme a los lineamientos técnicos que defina la autoridad.
Fiscalización continua, riesgo de bloqueo y mayor exigencia tecnológica
El nuevo esquema busca fortalecer la recaudación, reducir la evasión fiscal en el entorno digital y asegurar que todas las plataformas digitales extranjeras y de intermediación cumplan de manera equitativa con sus obligaciones tributarias. Para lograrlo, la autoridad fiscal introduce un modelo de fiscalización continua que eleva de forma significativa el estándar de cumplimiento.
Las plataformas que no se registren, no habiliten el acceso requerido o incumplan las obligaciones de reporte podrán enfrentar bloqueos temporales del servicio en todo el país, ejecutados a través de operadores de telecomunicaciones.
A ello se suma una presión creciente sobre la infraestructura tecnológica de las empresas, que deberán adaptar sus sistemas, habilitar canales seguros de intercambio de información y cumplir con especificaciones técnicas y operativas definidas por el SAT.
Para los usuarios finales, el impacto será indirecto. Mientras las plataformas cumplan con la normativa, los cambios pueden pasar prácticamente inadvertidos. Sin embargo, un incumplimiento por parte de la plataforma -como no reportar adecuadamente o no colaborar con la autoridad- podría derivar en la suspensión temporal del servicio, incluso cuando el usuario esté al día con sus pagos, introduciendo un nuevo riesgo operativo para los consumidores en México.
¿Por qué este cambio ahora?
La reforma responde a un conjunto de factores estructurales que han venido configurando el mercado digital en los últimos años. Por un lado, el crecimiento sostenido del consumo digital y la expansión de plataformas de streaming, comercio electrónico y servicios bajo demanda han transformado la economía mexicana. Por otro, el Estado busca fortalecer su base recaudatoria, especialmente frente a servicios prestados por empresas no residentes, y avanzar hacia un esquema de mayor equidad fiscal entre compañías locales y extranjeras que compiten en el mismo entorno digital.
Este contexto marca un punto de inflexión: el ecosistema digital deja de operar bajo esquemas de fiscalización indirecta y pasa a estar sujeto a una supervisión fiscal mucho más intensa, sistemática y tecnológica.
Una nueva era para los servicios digitales en México
La entrada en vigor del artículo 30-B del Código Fiscal de la Federación redefine las reglas del juego para plataformas digitales, servicios de streaming, comercio electrónico y modelos bajo demanda en México.
Para las empresas, el desafío viene de la mano de la adaptación tecnológica, cumplimiento normativo y responsabilidad fiscal. Para los usuarios, el cambio no implica una revisión de su consumo personal, pero sí un entorno donde la continuidad del servicio dependerá del nivel de cumplimiento de las plataformas.
En este escenario, Sovos se consolida, a través de sus soluciones y servicios, como un aliado estratégico para navegar la transformación fiscal del ecosistema digital mexicano, ayudando a las empresas a reducir riesgos de errores, sanciones o bloqueos del servicio, entregando mayor control y previsibilidad frente al nuevo régimen y facilitando el cumplimiento y la integración tecnológica.
El compliance fiscal dejó de ser un proceso de cierre mensual o una tarea reactiva del área contable. Hoy es una capacidad estratégica que se ejecuta en tiempo real y que define qué tan preparada está una empresa frente a la fiscalización digital.
En este nuevo escenario, las organizaciones ya no compiten solo por eficiencia operativa o crecimiento comercial, sino por su capacidad de gestionar datos con la misma inteligencia que los gobiernos. Las autoridades fiscales se han convertido en verdaderos expertos en el uso de la información, y el gran desafío para las empresas es alcanzar ese mismo nivel de visibilidad para cumplir, competir y crecer. En este contexto, el compliance deja de ser una obligación para transformarse en una ventaja estratégica.
Mientras muchas compañías siguen conciliando reportes días o semanas después de emitir sus transacciones, las autoridades ya analizan esa misma información al instante, la cruzan y detectan inconsistencias incluso antes de que el propio contribuyente las identifique.
Este cambio de paradigma fue el eje central del webinar de Sovos “El Nuevo Horizonte del Compliance: Inteligencia, Visibilidad y Cierre de Brechas”, presentado por Ariel Steiner, director comercial en Sovos México, donde quedó claro que el cumplimiento ya no es una función reactiva, sino un habilitador de ventaja competitiva.
La pregunta ya no es “¿cumplo?”, sino algo mucho más estratégico: ¿estoy viendo lo mismo que ve la autoridad fiscal?
Un entorno más exigente que nunca
Este cambio no ocurre en un solo país ni responde a una moda regulatoria aislada. Se trata de una transformación global que avanza en tres grandes olas: Europa digitaliza el control, Latinoamérica lo convierte en estándar y Asia lo automatiza con inteligencia artificial.
El resultado es un ecosistema donde cada factura, cada nómina y cada declaración está conectada en tiempo real. Las zonas ciegas desaparecen y la transparencia se vuelve total. Cerrar la brecha ya no es teoría. Hay países que ya lo lograron con resultados medibles, sostenibles y permanentes. La pregunta es si las empresas están evolucionando al mismo ritmo.
En este nuevo contexto, el compliance también cambia de significado: deja de ser un costo operativo para convertirse en una capacidad estratégica. Cumplir ya no es solo pagar impuestos o presentar reportes, sino demostrar integridad, eficiencia y control del negocio frente a autoridades cada vez más digitales y analíticas.
El panorama regulatorio se ha vuelto más dinámico, complejo y demandante que en cualquier otro momento de la historia. Las empresas operan en múltiples jurisdicciones, enfrentan actualizaciones normativas constantes y deben responder a autoridades que ya no fiscalizan de forma posterior, sino prácticamente en tiempo real.
Esto aumenta el riesgo: uno de cada cuatro negocios teme sanciones severas o procesos judiciales por incumplimiento, mientras la mayoría de los líderes ejecutivos reconoce estar más expuesto al riesgo fiscal que hace cinco años.
En este contexto, cumplir ya no significa solo presentar declaraciones a tiempo. Significa mantener control, trazabilidad y consistencia sobre cada transacción, desde el momento en que ocurre.
La fiscalización ya ocurre en tiempo real
El modelo tradicional -registrar, revisar internamente y luego reportar- quedó atrás. Cada vez más gobiernos operan bajo esquemas de Controles Transaccionales Continuos (CTC), donde facturas, nóminas, pagos y declaraciones son validadas casi en el mismo instante en que se generan. La autoridad ya no espera el cierre del mes: observa la operación en vivo.
México es uno de los ejemplos más avanzados. Con CFDI 4.0, Carta Porte, cruces automáticos, prellenados y analítica avanzada, el SAT no solo recibe información: la interpreta, la correlaciona entre sistemas y anticipa inconsistencias antes que las propias empresas. En otras palabras, la autoridad puede tener más visibilidad que el contribuyente sobre su propia operación. Y ahí es donde se genera la brecha.
Latinoamérica: laboratorio global del compliance digital
Lejos de ser una tendencia aislada, esta transformación tiene un fuerte historial regional. Brasil fue pionero con su ecosistema SPED, integrando facturas, contabilidad y declaraciones en una única base de datos. Chile avanzó hacia la facturación electrónica universal, incorporando desde grandes corporaciones hasta microempresas. México, por su parte, elevó el estándar con un modelo altamente granular y predictivo.
El resultado es un entorno de transparencia total, sin zonas ciegas, donde prácticamente cada movimiento fiscal deja huella digital. Para las empresas, esto implica una realidad ineludible: si el gobierno ya opera con datos integrados y automatizados, los procesos manuales y fragmentados simplemente no son suficientes.
El verdadero problema: la fragmentación interna
Mientras las autoridades consolidan información en tiempo real, muchas organizaciones aún dependen de ERPs aislados, validaciones tardías, conciliaciones posteriores y múltiples reportes para entender lo que ya ocurrió.
Esta fragmentación genera retrabajo, auditorías inesperadas, pérdida de confianza en los datos y decisiones tomadas con información incompleta. Además, eleva los costos operativos justo cuando el negocio necesita mayor eficiencia. El compliance fragmentado no solo incrementa el riesgo. También frena la competitividad.
Frente a este escenario, el compliance moderno exige un cambio de mentalidad. Ya no se trata de corregir errores después del cierre, sino de prevenirlos antes de que escalen.
Esto implica tres capacidades clave:
Unificación de datos fiscales, contables y operativos Romper los silos es el primer paso. Integrar información de impuestos indirectos, impuestos directos y sistemas financieros en una sola fuente de verdad —un verdadero fiscal data layer— permite garantizar trazabilidad total entre CFDI, pólizas y declaraciones. Sin datos integrados, no hay visibilidad real.
Validación y conciliación continua Automatizar revisiones entre lo facturado, lo contabilizado y lo declarado. Realizar cruces permanentes entre CFDI, contabilidad y reportes regulatorios para detectar discrepancias en tiempo real. El objetivo no es reaccionar ante auditorías, sino reducirlas o evitarlas.
Inteligencia artificial aplicada al 100% de las transacciones La IA permite analizar volúmenes masivos de información, detectar anomalías, identificar patrones de riesgo y anticipar errores con una profundidad imposible para los procesos manuales. Ya no se revisan muestras: se revisa todo. La misma capacidad tecnológica que hoy utilizan las autoridades debe estar también del lado del contribuyente.
Medir para mejorar: los KPIs del compliance inteligente
Si el cumplimiento se vuelve estratégico, también debe volverse medible. No se trata de generar más reportes, sino de contar con indicadores que reflejen madurez digital y capacidad de anticipación.
Algunos KPIs clave incluyen:
Cobertura de datos analizados: ¿qué porcentaje real de las transacciones se revisa?
Coincidencia con predeclaraciones del SAT u otras autoridades
Tiempo promedio de detección y corrección de discrepancias
Auditorías evitadas e impacto económico prevenido
La precisión, la velocidad y la anticipación se convierten en la nueva brújula del área fiscal. Estos indicadores muestran si la organización está reaccionando o liderando con datos.
Sovos Intelligence y Mirror Visibility: del dato al conocimiento accionable
Durante el webinar, Sovos presentó un concepto central: Mirror Visibility. El principio es simple pero transformador: si la autoridad puede analizar cada dato de una operación con granularidad total y en tiempo real, las empresas también deberían poder hacerlo, accediendo a los mismos datos que ven los gobiernos y las entidades fiscales, como si operaran frente a un espejo de la información que observan las autoridades.
Mirror Visibility replica la lógica de fiscalización del gobierno dentro de la empresa. Cada transacción se valida, se cruza y se audita de forma continua. Las discrepancias se detectan antes de convertirse en requerimientos formales. La evidencia está disponible en todo momento. Ya no se trata de responder auditorías, sino de evitarlas. Pero para lograrlo no basta con integrar datos: es necesario convertir esa información en inteligencia
Ahí es donde entra Sovos Intelligence.
Más que una herramienta tecnológica, Sovos Intelligence propone una nueva forma de gestionar el compliance: pasar de un modelo reactivo —donde el equipo corrige errores después del hecho— a uno anticipativo, basado en analítica avanzada e inteligencia artificial.
En la práctica, esto significa que un CFO o director fiscal puede hacer preguntas en lenguaje natural como: “Muéstrame las facturas de transporte CFDI 4.0 con posibles discrepancias de IVA y Carta Porte”.
En segundos, la plataforma analiza millones de registros, identifica riesgos, explica causas y entrega trazabilidad completa. Sin esperar auditorías. Sin procesos manuales. Con evidencia defendible.
El resultado es un cambio cultural profundo: los equipos fiscales dejan de apagar incendios y comienzan a prevenirlos.
Además, la integración es sin fricción. Sovos Intelligence no reemplaza ERPs, sistemas contables o plataformas de facturación. Los conecta. Centraliza la información y crea una única fuente de verdad fiscal donde todas las áreas pueden validar, analizar, auditar y defender cada transacción.
Así, la información fiscal deja de ser un archivo histórico y se transforma en conocimiento útil para decidir mejor.
El compliance como ventaja competitiva
Durante años, el cumplimiento fue percibido como un costo obligatorio. Hoy se ha convertido en un indicador claro de madurez digital, control operativo y solidez empresarial.
Las organizaciones que dominan su información fiscal no solo reducen riesgos: toman decisiones con mayor rapidez, asignan mejor sus recursos y fortalecen su credibilidad frente a autoridades, inversionistas y socios comerciales.
En este nuevo entorno, el compliance deja de ser una tarea administrativa para convertirse en una fuente de inteligencia estratégica para el negocio.
¿Cómo ayuda Sovos a cerrar las brechas?
Alcanzar ese nivel de visibilidad no depende de sumar más herramientas aisladas, sino de contar con una estrategia integral que conecte datos, sistemas y regulaciones en un solo ecosistema. Sovos habilita ese modelo a través de Sovos Intelligence y capacidades de Mirror Visibility, integrándose con los ERPs y plataformas existentes para centralizar la información fiscal, automatizar validaciones y aplicar analítica e IA sobre las transacciones.
Más que reemplazar sistemas, crea una capa de control y trazabilidad que permite anticipar discrepancias, reducir auditorías y operar con evidencia defendible en tiempo real.
El resultado es simple: equipos fiscales menos reactivos, decisiones mejor informadas y un cumplimiento que impulsa —en lugar de frenar— el crecimiento del negocio.
Descubre en el webinar completo cómo aplicar estos principios en tu organización y cerrar las brechas de visibilidad antes de que se conviertan en riesgos. Míralo aquí.
El inicio de un nuevo año tributario encuentra a muchas empresas con procesos aún tensionados, aprendizajes pendientes del cierre anterior y un marco regulatorio que no da tregua. Más allá de diciembre, los errores operativos en facturación, contabilidad y control tributario continúan siendo una de las principales fuentes de riesgo frente a un escenario de fiscalización cada vez más exigente.
Aunque el cierre fiscal concentra tradicionalmente la mayor presión operativa, los problemas que se arrastran desde ahí suelen impactar los primeros meses del año siguiente: diferencias contables no resueltas, documentación incompleta, correcciones tardías y procesos manuales que dificultan la trazabilidad. El resultado es conocido: observaciones del SII, multas, reprocesos y mayores complejidades en auditorías futuras.
Este contexto cobra especial relevancia considerando que 2025 introdujo nuevas obligaciones normativas que elevan el estándar de control, información y fiscalización, y cuyos efectos se extienden directamente al año tributario que comienza.
A continuación, los errores operativos más frecuentes que las empresas deben abordar desde el inicio del año, y cómo enfrentarlos de manera efectiva.
1. Falta de conciliación entre facturación electrónica y contabilidad
Uno de los errores más habituales es la existencia de diferencias entre facturas electrónicas, notas de crédito o débito y los registros contables. Estas inconsistencias, muchas veces mínimas, pueden escalar rápidamente durante una revisión o fiscalización.
Cómo evitarlo:
Realizar conciliaciones periódicas a lo largo del año, no solo al cierre.
Implementar controles automáticos que validen la información tributaria frente a la contabilidad.
“El cumplimiento tributario no debería gestionarse como una carrera de último minuto. Las empresas que trabajan con controles continuos reducen significativamente el riesgo de diferencias que luego son difíciles de corregir”, explica María del Carmen Aguilar, Senior Regulatory Counsel de Sovos.
2. Correcciones masivas de documentos en etapas avanzadas del proceso
Intentar regularizar grandes volúmenes de documentos tributarios en periodos concentrados -ya sea al cierre o al inicio del año- aumenta la probabilidad de errores formales, rechazos y atrasos en los plazos legales.
Cómo evitarlo:
Detectar inconsistencias de manera temprana.
Contar con procesos claros para la emisión, anulación y corrección de documentos electrónicos conforme a la normativa vigente.
3. Errores en el corte de ingresos y gastos
Registrar operaciones en un período tributario incorrecto sigue siendo un problema recurrente y puede distorsionar tanto los resultados financieros como la carga impositiva.
Cómo evitarlo:
Revisar contratos, fechas de prestación de servicios y condiciones de facturación.
Asegurar que ingresos y gastos correspondan efectivamente al ejercicio que se está declarando.
4. Falta de conciliación de cuentas clave
Cuentas por cobrar, cuentas por pagar, bancos e inventarios continúan siendo focos de
riesgo cuando no se concilian adecuadamente, afectando la confiabilidad de la información financiera.
Cómo evitarlo:
Priorizar la revisión de cuentas críticas.
Documentar respaldos claros y trazables para auditorías internas y externas.
5. Dependencia excesiva de procesos manuales
El uso intensivo de planillas y revisiones manuales sigue siendo una de las principales fuentes de error, especialmente en organizaciones con alto volumen de transacciones.
Cómo evitarlo:
Avanzar en la automatización de procesos tributarios y contables.
Reducir la intervención manual en tareas repetitivas y de alto riesgo operativo.
“Los errores tributarios no son solo un problema fiscal; también reflejan desafíos tecnológicos y de gestión. La automatización y la trazabilidad permiten enfrentar el año tributario con mayor previsibilidad y menor exposición al riesgo”, agrega Aguilar.
Últimos cambios regulatorios: nuevas obligaciones que impactan el año tributario 2026
El 2025 trajo modificaciones normativas significativas para Chile que las empresas deben tener en consideración. Estos cambios abarcan desde requisitos adicionales en documentación tributaria, hasta nuevas obligaciones para plataformas digitales y comercio electrónico. Los más destacados:
Boletas electrónicas versión 4.2: nuevos datos obligatorios
El 1 de septiembre de 2025 entró en vigencia la Resolución Exenta N°44, que acompaña la versión 4.2 del formato de boletas electrónicas. Para operaciones que superen las 135 UF (aproximadamente $5.100.000 CLP), ahora es obligatorio incluir:
Datos de identificación del receptor como el RUT. El correo electrónico y teléfono del cliente son campos opcionales en el esquema; ya no se vuelven obligatorios por el monto.
Medio de pago utilizado (efectivo, tarjeta, transferencia)
Esta información debe incluirse tanto en el archivo XML como en su representación gráfica (PDF). Las sanciones por incumplimiento, según el artículo 97 N°10 del Código Tributario, van del 50% al 500% del monto de la operación.
Guías de despacho y facturación: registro obligatorio y nuevos requisitos
La nueva resolución Exenta SII N°154 (5/11/2025) establece nuevos requisitos para facturas electrónicas y guías de despacho en operaciones que trasladen bienes afectos a IVA a partir del 1 de mayo de 2026. Las empresas deberán incluir:
Individualización completa del chofer y transportista (nombre, cédula de identidad, RUT)
Identificación del origen y destino
Placa patente del vehículo y/o carro (remolque o semirremolque)
Descripción de las mercancías
Además, se crea el Registro de Guías de Despacho Electrónicas, donde deberán incluirse tanto guías electrónicas como en papel.
Restricciones a facturación en supermercados y restaurantes
La Resolución Exenta N°121 (19/12/2024), vigente desde marzo de 2025, estableció nuevas restricciones para la emisión de facturas en supermercados y restaurantes:
Los supermercados solo pueden emitir facturas cuando los bienes adquiridos estén directamente relacionados con el giro de negocio o actividad económica del contribuyente
No procede factura para transacciones de consumo personal o familiar
Los restaurantes solo emitirán factura cuando el cliente presente su e-RUT e indique el motivo del consumo (ej.: almuerzos de negocios)
El detalle del documento debe indicar claramente la glosa que describe el objeto del producto adquirido
El incumplimiento se sanciona con multas del 50% al 500% del monto de la operación -con un mínimo de $122 mil CLP a un máximo de $30 millones CLP aprox.- así como el cierre del establecimiento hasta por 20 días.
Facturación electrónica para bienes usados
A partir del 1 de marzo de 2025, de acuerdo con la Resolución Exenta SII N°117 (12/12/2024), los vendedores de bienes usados deben emitir facturas electrónicas sin IVA para identificar proveedores y detallar bienes adquiridos. Esta medida impacta directamente a comerciantes de:
Repuestos y piezas de vehículos usados
Electrodomésticos de segunda mano
Muebles y artículos para el hogar usados
El objetivo es mejorar la trazabilidad de estas operaciones y fortalecer el control tributario sobre este sector.
Plataformas digitales de intermediación: verificación de inicio de actividades
La circular N°38 del 30 de abril de 2025 (Ley N°21.713) establece que, a partir del 1 de octubre de 2025, las plataformas de intermediación, administradores de medios de pago electrónico, órganos del Estado y bancos comerciales deben exigir acreditación del inicio de actividades para autorizar el desarrollo de actividades económicas.
Desde el 1 de enero de 2026, las plataformas y administradores de medios de pago deberán verificar el cumplimiento tributario de quienes operen a través de ellos. Si detectan incumplimiento, podrán continuar proveyendo el servicio, pero deberán retener un porcentaje del IVA asociado a la transacción.
IVA en compras remotas: plataformas extranjeras
Desde el 25 de octubre de 2025, quedaron afectos a IVA la compra de bienes ubicados en el extranjero realizada remotamente por consumidores finales, siempre que:
El bien tenga como destino Chile
Su valor no supere los USD$500 ($450.000 CLP aprox.)
Se compre a través de una plataforma o comercio digital
Las plataformas de intermediación extranjeras deben inscribirse en el sistema de tributación simplificada y retener y pagar el IVA (19%) en arcas fiscales.
Entrega de comprobantes en comercio presencial
La Resolución Exenta N°53 (vigente desde 1 de mayo de 2025) establece que todo comercio con ventas presenciales a consumidores finales debe entregar representación impresa o digital del comprobante según el tipo de pago:
Pago en efectivo o transferencia: debe entregarse la boleta electrónica
Pago con tarjeta: debe entregarse la boleta electrónica y/o el voucher electrónico
Los comercios sin dispositivos tecnológicos tienen hasta el 1 de marzo de 2026 para adecuar sus sistemas.
Prepararse para 2026: un escenario de mayor fiscalización y control continuo
Si algo deja claro el marco normativo vigente es que la tendencia no apunta a flexibilizar, sino a profundizar los mecanismos de control, trazabilidad y fiscalización digital. Para 2026, se espera que el SII continúe fortaleciendo el uso de datos, cruces de información y monitoreo en línea, especialmente en sectores de alto volumen transaccional, comercio digital y plataformas de intermediación.
En este escenario, la preparación para el año tributario no pasa únicamente por cumplir con las nuevas regulaciones, sino por replantear la gestión tributaria como un proceso permanente, integrado a los sistemas financieros y operativos de las organizaciones.
“El marco regulatorio chileno está avanzando hacia un modelo de fiscalización más preventivo, continuo y basado en datos. Anticiparse ya no es una ventaja competitiva: es una condición para operar con estabilidad”, afirma María del Carmen Aguilar.
Cómo ayuda Sovos
Iniciar el año tributario con procesos sólidos, información confiable y sistemas alineados con la normativa vigente permite reducir riesgos, evitar correcciones posteriores y operar con mayor eficiencia. En un contexto de regulaciones más exigentes y fiscalización reforzada, prepararse desde el inicio marca la diferencia entre reaccionar ante los problemas o gestionarlos con control y previsibilidad.
Sovos apoya a las empresas en el cumplimiento de sus obligaciones fiscales a lo largo de todo el año fiscal, asegurando la correcta emisión, validación y control de documentos conforme a la normativa vigente del SII. A través de sus soluciones para el cumplimiento tributario, permite reducir errores operativos, anticiparse a fiscalizaciones y gestionar el cumplimiento tributario de forma integrada, segura y escalable.
Los gobiernos usan IA y datos en tiempo real para reforzar el compliance fiscal y aumentar la visibilidad empresarial, transformando la relación con las autoridades.
En este contexto surgen enfoques predictivos como Mirror Visibility y Compliance Intelligence.
¿Conoces los documentos electrónicos que podrían transformar la gestión tributaria en Colombia en los próximos años? El país ha recorrido un largo camino en materia de transformación digital tributaria y se ha convertido en líder y referente de la facturación electrónica.
Desde la consolidación de la validación previa como eje del sistema, ha avanzado hacia un modelo más transparente, trazable y eficiente. Sin embargo, la evolución no se detiene ahí: un nuevo salto se avecina con la incorporación de nuevos documentos electrónicos que prometen ampliar el alcance del ecosistema fiscal digital y fortalecer la administración tributaria.
Durante el webinar “Presente y futuro de la facturación electrónica en Colombia, una perspectiva global”, expertos de Sovos analizaron cómo la experiencia regional marca el rumbo del país y qué documentos podrían convertirse en el siguiente paso para la DIAN.
Del liderazgo regional a la expansión del ecosistema tributario
América Latina ha sido pionera en la adopción de la factura electrónica desde su implementación inicial en Chile en 2003. Hoy, más de 90 países han seguido este modelo, inspirados por su impacto en la recaudación, la transparencia y la reducción de la informalidad.
Pero la transformación no se limita a la factura. En varios países de la región se han sumado documentos complementarios -como las guías de remisión, los comprobantes de retención, los comprobantes de percepción y las adendas electrónicas- que amplían el control fiscal, mejoran la trazabilidad de las operaciones y permiten eficiencia en la interoperabilidad de las empresas.Estos modelos sirven hoy como referencia directa para Colombia, que ya cuentan con las bases regulatorias y técnicas necesarias para dar cualquiera de los siguientes pasos.
1. Guías de remisión electrónica: trazabilidad y eficiencia logística
Las guías de remisión electrónica son documentos que respaldan el traslado de bienes entre distintos puntos geográficos, permitiendo su trazabilidad, control logístico y verificación por parte de las autoridades. Países en Latinoamérica como Perú, Ecuador, Chile y México ya las han implementado con éxito, y los beneficios para las empresas son evidentes:
Reducción de costos en papel, almacenamiento y gestión manual.
Automatización de procesos logísticos e integración con los sistemas ERP.
Control de inventarios más preciso y visibilidad en tiempo real de la mercancía.
Menor riesgo de errores humanos y sanciones.
Estándares tecnológicos comunes (XML, JSON, UBL) que facilitan la interoperabilidad.
Además, la validación electrónica garantiza la autenticidad y seguridad de los documentos, fortaleciendo la confianza entre empresas y autoridades. Los expertos de Sovos participantes del webinar coincidieron en que es altamente probable su adopción en el corto plazo en Colombia; para varios países de la región ya es obligatorio, proporcionando un mejor control de la legalidad de los bienes transportados.
2. Comprobantes de retención electrónica: trazabilidad del flujo fiscal
Los comprobantes de retención electrónica acreditan la retención de tributos en operaciones comerciales realizadas por agentes autorizados. Este modelo ya opera en países como Ecuador (obligatorio desde 2022), Argentina y Chile, y permite registrar, validar y reportar retenciones de forma automática.
En un futuro cercano, su adopción en Colombia significará mayor control sobre el flujo de impuestos, simplificación de conciliaciones contables y reducción de errores.
A nivel tecnológico, seguiría la misma lógica de la factura electrónica: emisión, validación ante la DIAN y distribución digital mediante APIs o servicios web. Este documento ayuda a fiscalizar correctamente el manejo de retenciones para los obligados a las mismas.
3. Comprobantes de percepción electrónica: recaudación anticipada y control fiscal
A diferencia de la retención, donde se descuenta un tributo, la percepción electrónica adelanta su recaudación. Este documento acredita un monto adicional al valor de una operación comercial y es clave en países con sistemas tributarios más maduros como Argentina, México, Perú y Ecuador.
En Colombia, este tipo de comprobante aún no existe, pero podría convertirse en una herramienta estratégica para reducir la evasión, fortalecer el control fiscal y optimizar los reportes tributarios.Su implementación exigirá una sólida integración tecnológica, capacitación del personal y consistencia en los datos financieros, pero a cambio permitirá una trazabilidad total de las percepciones y una mayor eficiencia en auditorías y declaraciones.
4. Adendas electrónicas: interoperabilidad más allá de lo fiscal
Aunque las adendas electrónicas no son documentos fiscales, su rol es cada vez más relevante. Funcionan como complementos de la factura electrónica que agregan información operativa -como centros de costo, códigos de compra o datos logísticos-, lo que facilita la automatización de pagos y la integración con sistemas empresariales (ERP, CRM o plataformas logísticas).
México -al igual que otros países de la región- se ha visto enfrentado al dilema de cómo controlar la interoperabilidad a través de un proceso flexible para las industrias, con las bondades de contar con un anexo técnico para evitar múltiples esquemas técnicos.
Con su aplicación, un sector beneficiado fueron las grandes empresas del retail, al poder crear la condición de no aceptar facturas sin una adenda correctamente formada. Aunque es un proceso que no ha sido replicado por otros países, es en la práctica una herramienta estratégica para la automatización de procesos manuales, logrando reducir tiempos de validación y evitando errores manuales. Esta mejora en el intercambio de información entre compañías de forma estándar crea un puente entre lo fiscal y lo operativo enfocada en la productividad de un país.
Colombia ya cuenta con la infraestructura técnica y regulatoria para avanzar. El desafío ahora está en preparar su empresa, fortalecer sus sistemas y acompañar la transición hacia un ecosistema donde cada documento electrónico aporte valor tanto al Estado como al contribuyente.
La factura electrónica fue solo el comienzo. Los próximos documentos digitales marcarán una nueva etapa en la madurez tributaria del país, conectando procesos logísticos, financieros y administrativos bajo un mismo estándar tecnológico.
El futuro de la gestión tributaria en Colombia no es solo digital: será integrado, trazable y colaborativo. Y la preparación para ese futuro comienza hoy.
¿Sabías que los creadores digitales ahora deben emitir boletas? El Servicio de Impuestos Internos (SII) dio un paso clave en la formalización de la economía digital al establecer, mediante la Resolución Exenta N°128 del 1 de octubre de 2025, que todos los creadores de contenido digital con domicilio en Chile deberán emitir una boleta de honorarios electrónica (BHE) para documentar los ingresos que perciban desde plataformas de redes sociales, tanto nacionales como extranjeras.
La medida busca integrar las actividades digitales al sistema tributario, garantizando que los ingresos provenientes de plataformas como YouTube, TikTok, Instagram o Twitch, sean declarados correctamente para efectos del Impuesto Global Complementario.
Según la normativa, se considera “creador de contenido digital” a toda persona natural que, de manera independiente y sin subordinación laboral, genere, produzca, distribuya o explote contenido audiovisual -como videos, transmisiones en vivo, animaciones, textos o audios-utilizando plataformas digitales locales o extranjeras.
Principales características de la nueva boleta (BHE):
Fecha: debe emitirse cuando el ingreso sea efectivamente percibido.
Receptor: “Usuarios de plataformas digitales” – RUT 44.444.447-9.
Domicilio receptor: el del propio creador (calle, número, comuna y región).
Monto: monto líquido percibido, descontadas las comisiones de la plataforma.
Moneda: peso chileno (conversión obligatoria si el pago es en moneda extranjera).
Glosa: debe incluir el nombre de la plataforma y el monto líquido recibido.
“La resolución también establece que quienes desarrollen otras actividades económicas deberán emitir la BHE con estas condiciones solo por los ingresos asociados a plataformas digitales. Además, los creadores deberán iniciar actividades ante el SII declarando su rubro como de segunda categoría antes de emitir el documento”, explica María del Carmen Aguilar, Senior Regulatory Counsel en Sovos.
Y si no cumplo, ¿cuáles son las sanciones?
El incumplimiento de la obligación de emitir boleta de honorarios podrá ser sancionado con multas que van desde el 50% hasta el 500% del monto de la operación, con un mínimo de $138.530 pesos chilenos y un máximo de $2.770.600. La emisión de boletas que no cumplan las condiciones fijadas puede acarrear sanciones de hasta el triple del impuesto eludido si existe evasión.
La nueva normativa entró en vigor el 11 de octubre de 2025 -fecha de su publicación en el Diario Oficial-, sin efecto retroactivo sobre boletas emitidas previamente.
“Se trata de un paso natural hacia la formalización de la economía de los creadores digitales, que hoy representan un segmento dinámico y en expansión. La digitalización de los procesos tributarios permite mayor transparencia y simplificación para todos los contribuyentes”, afirmó María del Carmen Aguilar.
Con esta medida, Chile se suma a la tendencia internacional de incorporar las actividades digitales al marco fiscal formal, en línea con los cambios que ya se observan en la región para equilibrar innovación, regulación y responsabilidad tributaria.
Cumplimiento del IVA en Chile: Un resumen para las empresas
El cumplimiento del IVA en Chile puede requerir más recursos que en otros países, en gran parte debido a las diferentes iniciativas y mandatos fiscales en vigor.
Mantenerse al día con sus requisitos—especialmente cuando las normas cambian con el tiempo—requiere mucho trabajo, especialmente si se trata de una organización multinacional. Ahí es donde esta página puede ayudar, proporcionando una visión general de los diferentes elementos que pueden influir en el cumplimiento del IVA en Chile.
Hoy en día, las compañías no están obligadas a enviar y recibir facturas electrónicamente cuando tratan con otras empresas. Sin embargo, según la enmienda a la Ley de Contabilidad, se está preparando un mandato.
Si bien la facturación electrónica B2B obligatoria no entrará en vigor hasta el 1 de enero de 2028, las empresas pueden enviar facturas electrónicas B2B al sistema eAddress de forma voluntaria desde el 30 de marzo de 2026. Si eligen emitir facturas electrónicas, el emisor debe garantizar la integridad del contenido y la autenticidad del origen mediante, por ejemplo, una firma electrónica.
Un mandato de facturación electrónica B2B lleva años en desarrollo y ha sido objeto de varios aplazamientos. De forma más reciente, en junio de 2025, la fecha de inicio de la obligación se retrasó del 1 de enero de 2026 al 1 de enero de 2028.
Normas del IVA en Chile
Los impuestos en Chile requieren conocimiento de varios mandatos. Con respecto al IVA, este impuesto se aplica a las ventas de bienes muebles e inmuebles, prestación de servicios e importaciones. Las exportaciones están exentas.
El incumplimiento puede provocar costosas sanciones e, incluso, penas de prisión, así que asegúrese de mantenerse al día con lo que afecta a su negocio.
Facturación electrónica en Chile
Chile es un líder en facturación electrónica, ya que comenzó su recorrido en 2001 mediante un programa voluntario. Ahora hay un mandato que obliga a todos los contribuyentes del país a emitir y recibir facturas electrónicas o recibos electrónicos en las transacciones B2C.
A fin de registrarse para el IVA en Chile, las empresas deben registrarse y obtener su RUT (Registro Único Tributario). Para llevar a cabo este procedimiento, los residentes chilenos deben contar con su código fiscal o certificado digital emitido por el Servicio de Impuestos Internos (SII).
No existe un umbral de IVA en Chile para las organizaciones no residentes. Como resultado, están obligados a registrarse para el IVA al realizar su primera oferta sujeta a impuestos. Los suministros gravables incluyen bienes muebles e inmuebles, servicios, importaciones, bienes intangibles relacionados con propiedades industriales y servicios digitales.
Si una organización cumple los requisitos para el registro de IVA en Chile, deberá seguir este proceso:
Solicite un código de impuestos visitando www.sii.cl.
Solicite el registro y obtenga un RUT a través de www.sii.cl.
Presente una declaración jurada de inicio de actividades dentro de los dos meses posteriores al inicio de las actividades. El procedimiento puede realizarse en línea o en persona a través del Formulario 4415.
Compras y servicios digitales transfronterizos
Desde el 1 de agosto de 2025, las plataformas no residentes y los negocios digitales pueden registrarse en el sistema simplificado del SII, que no requiere domicilio en Chile, y les permite declarar y pagar el IVA mensual o trimestralmente.
A partir de octubre de 2025, se aplicará el IVA a todas las compras realizadas desde Chile cuyo valor total (incluidos los costos de envío) no supere los 500 USD. El impuesto será calculado y retenido por la plataforma no residente o el propio negocio digital en el momento de la compra, siempre y cuando estén registrados en el registro especial habilitado por el Servicio de Impuestos Internos (SII).
Requisitos de facturación en Chile
Chile fue uno de los primeros países en adoptar la facturación electrónica, que comenzó en 2001 con un programa voluntario para los contribuyentes. Desde 2018, tanto las transacciones B2B como B2G requieren que los contribuyentes emitan y reciban facturación electrónica.
Las facturas electrónicas en Chile deben contener una firma electrónica y archivarse de forma segura durante, al menos, seis años. Existen diversos documentos electrónicos que las empresas deben conocer al operar en Chile, entre los que se encuentran las facturas electrónicas de ventas y de compras.
Chile tiene sanciones para quienes no cumplan con la normativa fiscal del país.
Si los contribuyentes presentan su declaración de impuestos fuera de plazo, pueden esperar ser sancionados con el pago de una multa del 10 % de los impuestos adeudados. Si se retrasan cinco meses, la multa aumenta en un 2 % por cada mes con un máximo de un 30 % del importe del impuesto.
Los pagos atrasados de impuestos se penalizarán con una tasa de interés del 1,5 % del monto de impuestos por mes. Los contribuyentes también serán sancionados por presentar declaraciones incorrectas; cuando el impuesto declarado sea menor al monto final determinado, la sanción puede oscilar entre el 5 % y el 20 % de la diferencia entre ambos montos.
La evasión fiscal conlleva una penalización más significativa. Los contribuyentes que intenten evadir el pago de impuestos pueden ser multados con una sanción de entre el 50 % y el 300 % del monto del impuesto, además de poder ser condenados a una pena de prisión de hasta cinco años. El fraude fiscal puede acarrear una pena de prisión de hasta 10 años y una multa de entre el 100 % y el 300 % del monto de la declaración de impuestos fraudulenta.
Soluciones para el cumplimiento del IVA en Chile
Las obligaciones fiscales en Chile pueden requerir una cantidad significativa de recursos, lo que reduce el tiempo y la energía que su equipo puede dedicar a asuntos internos. Las normas y regulaciones también cambian con frecuencia, especialmente cuando se opera en otros países además de Chile.
Sovos combina soluciones globales con experiencia local para ayudarlo a cumplir con las normativas dondequiera que haga negocios. Esto le permitirá centrarse en lo que realmente importa. Hable con nuestro equipo de expertos para comenzar.
El IVA puede ser retenido por los agentes de retenciones designados por el Servicio de Impuestos Internos (SII) de los contribuyentes sujetos a retenciones, principalmente por el incumplimiento de sus obligaciones fiscales.
Los exportadores exentos de IVA, en ventas realizadas en el extranjero, pueden recuperar el IVA por las compras, ya sea solicitando un reembolso al mes siguiente o mediante un mecanismo especial que implique la adquisición de activos fijos.
En Chile, todas las personas físicas o jurídicas sujetas a impuestos deben estar registradas en el Registro Único de Impuestos (RUT, por sus siglas en inglés). Este número es una serie numérica que identifica a las personas y les permite formar parte de la actividad económica de Chile y hacer uso de diversos servicios.
Desde el 25 de octubre Chile aplicará IVA a las compras de bajo valor (menos de $500 dólares) realizadas en plataformas digitales extranjeras, gravando una costumbre arraigada en los consumidores chilenos en los últimos años: comprar online a través de plataformas como Shein o Amazon, por poner algunos ejemplos, una infinidad de productos.
Desde ropa y accesorios hasta gadgets tecnológicos, miles de productos llegan cada día desde el extranjero directo a la puerta de los hogares. Pero a partir de la fecha indicada, esas compras estarán sujetas al Impuesto al Valor Agregado (IVA). Esto significa que el 19% del impuesto se incluirá automáticamente al momento del pago en la plataforma, sin trámites adicionales en Aduanas, haciendo más transparente y ágil la experiencia de compra.
“Esta medida se enmarca en la Ley N°21.713 sobre Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias, que busca asegurar que el comercio electrónico contribuya en igualdad de condiciones que el comercio local, reforzando al mismo tiempo los mecanismos de fiscalización”, explica María del Carmen Aguilar, Senior Regulatory Counsel en Sovos Latinoamérica.
Con esta medida, Chile está alineándose con una tendencia internacional: asegurar que la economía digital tribute de la misma forma que las transacciones físicas, pero sin perder de vista la experiencia del consumidor.
¿Cómo funcionará?
El IVA se aplicará a todos las compras cuyo valor total (incluidos gastos de envío) no supere los 500 dólares. La novedad es que el impuesto será calculado y retenido por la propia plataforma o comercio digital extranjero en el momento de la compra, siempre y cuando estén inscritos en el registro especial habilitado por el Servicio de Impuestos Internos (SII).
De este modo, el cliente pagará el IVA en el checkout y el producto llegará a Chile sin trámites adicionales y exento de aranceles aduaneros. Esto significa una reducción en los costos de importación y agilización en la entrega.
“En cambio, si la compra se hace en un comercio que no está inscrito en el régimen simplificado, el consumidor tendrá que pagar el IVA a la importación, aranceles y otros gastos de aduana cuando el producto ingrese al país. Además del costo adicional, esto puede retrasar la liberación de la compra en Aduanas”, dice María del Carmen.
¿Qué pasa con las compras que superan los 500 dólares?
En esos casos se mantiene el procedimiento general: el producto se grava con IVA y con aranceles aduaneros al momento de la importación, tal como ocurre actualmente.
Inscripción de plataformas extranjeras
Desde el pasado 1 de agosto de 2025, las plataformas y comercios extranjeros pueden registrarse en el sistema simplificado del SII, que no exige domicilio en Chile y les permite declarar y pagar el impuesto de forma mensual o trimestral. Si ya estaban inscritos como proveedores de servicios digitales, solo deberán actualizar sus datos para incluir la opción de venta de bienes.
Esta lista de plataformas inscritas estará disponible públicamente en el portal del SII, lo que servirá como referencia para que los consumidores prefieran aquellas que garantizan un proceso de compra más ágil y sin cobros adicionales.
Más allá de la obligación legal, inscribirse también representa una ventaja comercial, pues los consumidores se inclinarán por las plataformas que aparezcan en la nómina oficial, porque eso significa seguridad, rapidez y costos finales más bajos.
El nuevo esquema busca equilibrar el terreno entre el comercio local y el digital transfronterizo, pero también, mejorar la experiencia de compra. Para el consumidor, la diferencia es clara: elegir una plataforma inscrita se traduce en precios finales transparentes, entregas más rápidas y menos trámites. Para las plataformas, representa la oportunidad de operar de manera alineada con la normativa chilena y de transmitir confianza a un público que cada día compra más en el extranjero.
Sovos y sus soluciones ayudan a simplificar el cumplimiento del IVA en Chile, asegurando que estas operaciones internacionales se alineen con la normagtiva local, reduzcan riesgos y ofrezcan a los consumidores una experiencia de compra ágil y transparente.
La anulación de comprobantes electrónicos en Ecuador cambió recientemente. El Servicio de Rentas Internas (SRI) publicó dos resoluciones -en junio y julio de 2025- que ajustan los plazos y reglas para manejar comprobantes, notas de crédito y transmisiones en línea. ¿El objetivo? Mayor control, trazabilidad y transparencia en el sistema tributario.
En una primera etapa, la Resolución NAC-DGERCGC25-00000014 (junio 2025) estableció que los comprobantes de venta, retención y otros documentos electrónicos podían anularse hasta el día 10 del mes siguiente a su emisión. Vencido ese plazo, solo era posible anularlos a través de una nota de crédito.
Sin embargo, pocas semanas después, la Resolución NAC-DGERCGC25-00000017 (julio 2025) ajustó nuevamente las condiciones: desde el 1 de agosto de 2025 el plazo de anulación en línea se redujo a 7 días del mes siguiente a la fecha de emisión, con ciertas excepciones para comprobantes de retención relacionados con el ISD (Impuesto a la Salida de Divisas).
Lo que debes tener en cuenta en la práctica:
Anulación de comprobantes: el plazo ahora es de 7 días, con procesos simplificados para retenciones vinculadas al ISD, comprobantes emitidos a sujetos del exterior o a contribuyentes fallecidos.
Notas de crédito: ya no tienen un plazo rígido, lo que da flexibilidad a las empresas, aunque el SRI podrá auditar su uso correcto.
Desde enero de 2026: entrará en vigor una regla clave: la transmisión de comprobantes electrónicos deberá hacerse en el mismo momento de su emisión. Además, las facturas con la leyenda “consumidor final” ya no podrán anularse.
Beneficios y retos para las empresas
Con estas resoluciones, el SRI busca mayor control y trazabilidad en la gestión de comprobantes electrónicos, cerrando espacios a errores o usos indebidos. La notificación obligatoria al receptor sobre cualquier cambio en el estado del comprobante añade un componente de transparencia que fortalece la confianza en el sistema.
No obstante, para las empresas y sus áreas financieras, los cambios implican retos:
Ajustar procesos internos a los nuevos plazos más cortos.
Incorporar alertas y validaciones en sus sistemas para decidir oportunamente entre anulación o emisión de nota de crédito.
Prepararse para la transmisión inmediata de documentos a partir de 2026, lo que demandará mayor capacidad tecnológica y estabilidad en la conexión con el SRI.
Gestionar el acceso seguro y eficiente a la plataforma del SRI, considerando las nuevas limitaciones en la descarga masiva de comprobantes.
La mirada de Sovos
En un escenario de ajustes regulatorios y limitaciones técnicas, las empresas necesitan más que cumplir con la norma: requieren estabilidad operativa, continuidad en sus procesos y la seguridad de que sus comprobantes estarán siempre disponibles y transmitidos en forma correcta.
Sovos permite anticipar y adaptar rápidamente las soluciones a cambios regulatorios como estos. Desde la automatización de flujos de anulación y emisión de notas de crédito, hasta la capacidad de transmisión en línea en tiempo real, nuestro enfoque está en dar solidez a los procesos tributarios y evitar que los cambios afecten la operación diaria de las empresas.
¿Necesitas mejorar tu sistema de facturación? Hablemos.
Elegir a un proveedor de facturación electrónica es especialmente relevante en un escenario en que la facturación electrónica dejó de ser una opción técnica: hoy es una pieza clave del cumplimiento fiscal, la trazabilidad comercial y la eficiencia operativa.
En mercados donde las reglas cambian con frecuencia -como gran parte de Latinoamérica- elegir un proveedor equivocado puede traducirse en multas, interrupciones operativas y pérdida de ingresos. Además, los costos de migrar a un nuevo proveedor pueden ser muy altos. Una mala elección no solo impacta en el cumplimiento fiscal: también puede frenar ventas, dañar la relación con clientes y encarecer procesos internos.
Por eso, antes de elegir un socio tecnológico conviene evaluar ciertos aspectos clave que marcarán la diferencia entre un proveedor que solo cumple con lo mínimo y uno que realmente acompaña el crecimiento de tu negocio.
Chequea algunos criterios esenciales que deberías revisar para tomar una decisión informada y sostenible en el tiempo:
1. Cumplimiento regulatorio local y capacidad de adaptación
Un proveedor debe demostrar cumplimiento con las normas de cada país donde operas y contar con procesos probados para adaptarse cuando cambian las reglas (por ejemplo, nuevos campos obligatorios, formatos, o cambios en la emisión B2C/B2B).
Verifica certificaciones y autorizaciones locales (por ejemplo, en México la figura del PAC, en Chile la interoperación con el SII, en Perú integración con SUNAT).
Pregunta por su historial de actualizaciones: ¿con qué rapidez implementan cambios regulatorios y cuál es su proceso de validación con la autoridad? En Chile, por ejemplo, el SII mantiene requisitos específicos para los Documentos Tributarios Electrónicos (DTE) y publica resoluciones técnicas que los proveedores deben incorporar; los cambios recientes sobre datos obligatorios en boletas B2C son un buen ejemplo de exigencia de adaptación.
2. Integración con ERPs y otros sistemas
La integración es donde se gana (o se pierde) tiempo y dinero. No basta con que el proveedor tenga APIs: importa cómo se conecta, qué datos intercambia, qué tan estable es y cómo maneja las conciliaciones fiscales.
Revisa conectores preexistentes con los ERPs más comunes
Pide un diagrama de flujo de datos: desde la orden de venta hasta el archivo y la recepción/aceptación por la autoridad.
Confirma soporte para escenarios como reemisión, notas de crédito, resúmenes diarios u operación offline.
3. Modelo de validación ante la autoridad
Cada país tiene una arquitectura distinta (timbrado/PAC, validación previa, Operador de Servicios Electrónicos (OSE), validación en línea vs. resumen diario, entre otros). El proveedor debe manejar correctamente el modelo local y tener planes de contingencia claros.
México: los PACs validan los CFDI. Verifica que el proveedor esté autorizado o que trabaje con PACs certificados.
Perú: SUNAT ofrece sistemas propios (como el portal SOL) y exige distintos flujos según el tipo de documento. Algunos contribuyentes -como los PRICO (Principales Contribuyentes Nacionales)- deben pasar por una OSE. Asegúrate de que el proveedor soporte ambos caminos.
4. Seguridad, protección de datos y retención documental
La factura electrónica es información fiscal y personal; exige controles sólidos.
Pide cifrado en tránsito y reposo, certificación ISO 27001 (o equivalente) y controles de acceso.
Verifica cumplimiento con las leyes locales de privacidad y conservación fiscal.
Confirma dónde se alojan los datos: algunos países exigen copias locales o infraestructura dentro del territorio.
5. Disponibilidad y continuidad operativa
El proveedor debe comprometerse con niveles de servicio (SLA) realistas y respaldarlos con métricas y planes de continuidad.
Revisa su disponibilidad histórica y cómo gestionan incidentes.
Pregunta cuánto tiempo puede estar inactiva tu operación sin riesgo y qué tan rápido restablecen el servicio.
Solicita referencias de clientes que hayan enfrentado incidentes regulatorios y cómo fueron resueltos.
6. Soporte local y acompañamiento fiscal
En entornos donde las reglas cambian de un día para otro, no basta con la tecnología: necesitas acompañamiento.
Confirma si el proveedor tiene equipos locales que entienden el marco fiscal de cada país.
Pregunta si ofrecen alertas y asesoría proactiva frente a resoluciones, circulares o actualizaciones técnicas.
Evalúa la disponibilidad de soporte en tu idioma y en tu zona horaria.
7. Costos, modelo de facturación y claridad contractual
Los costos pueden incluir setup, timbrado por documento, mensualidades, integración, mantenimiento y tarifas por cambios regulatorios.
Pide un presupuesto a 3 años con escenarios de crecimiento y expansión a nuevos países.
Revisa cláusulas sobre cambios regulatorios: ¿quién cubre el costo de adaptar la solución cuando hay modificaciones de la autoridad?
8. Reportes, auditoría y trazabilidad
El dominio de la información es fundamental para finanzas y auditorías.
Evalúa la calidad de los reportes: conciliaciones fiscales, estados de aceptación/rechazo, histórico de reemisiones y logs de auditoría.
Checklist rápido para tu decisión
Cumplimiento y adaptabilidad ante cambios regulatorios.
Integración con ERP y manejo de flujos críticos.
Seguridad de datos y continuidad operativa.
Soporte local y acompañamiento fiscal.
Costos claros y roadmap tecnológico alineado a tus necesidades.
Cómo ayuda Sovos
Sovos actúa como un habilitador confiable para empresas que operan en mercados con regulaciones fiscales dinámicas. Sus soluciones de facturación electrónica aseguran cumplimiento inmediato con las normativas locales de cada país, adaptándose rápidamente a cambios regulatorios.
Además, ofrece integración sencilla con sistemas ERP, seguridad avanzada de datos, soporte local especializado y reportes detallados para auditoría y trazabilidad. Con Sovos, las empresas reducen riesgos, optimizan sus procesos de facturación y pueden centrarse en el crecimiento de su negocio, sin preocuparse por complejidades fiscales o interrupciones operativas.
¿Quieres saber cómo Sovos puede ayudarte a asegurar el cumplimiento y simplificar tu operación de facturación electrónica en toda Latinoamérica?
Contáctanos y conversa con uno de nuestros especialistas.
La Resolución 000202 de la DIAN, del 31 de marzo de 2025, modificó parcialmente la Resolución 000165 de 2023 con un objetivo central: disponer un servicio para consulta de datos del receptor.
A partir de la entrada en vigor del nuevo servicio de consulta de la DIAN, a los sujetos obligados a facturar se les permitirá completar la información clave para la generación de facturas electrónicas solo con datos como el número y tipo de Identificación del comprador, el nombre o razón social y, en caso de existir, el correo electrónico.
Además, la normativa establece que, cuando el comprador solicite que la factura electrónica o documento POS sea expedido a su nombre, el vendedor podrá solicitarle únicamente los siguientes datos:
Nombre o razón social
Tipo y número de identificación
Correo electrónico opcional (cuando el cliente desee recibir el comprobante digital)
La resolución también introduce reglas específicas para las empresas de servicios públicos domiciliarios, que deberán limitar la facturación a conceptos relacionados con el servicio y transmitir los documentos electrónicos en un plazo máximo de 48 horas cuando deban operar en contingencia.
¿Cuándo entró en aplicación la Resolución 000202?
El nuevo servicio de información se habilitó desde la segunda semana de abril de 2025 y desde entonces, tanto facturadores como proveedores tecnológicos han tenido que integrarlo a sus sistemas. En la práctica, el despliegue se consolidó entre abril y mayo, período en el que el mercado comenzó a ajustar sus procesos.
Beneficios esperados
Esta resolución proporciona varios beneficios, incluyendo fortalecer la interoperabilidad del sistema y mejorar la eficiencia en los procesos de facturación electrónica. Para los compradores, la experiencia mejora al no verse obligados a entregar información adicional ni sensible; incluso el correo electrónico pasa a ser opcional.
La medida también fortalece la estandarización y trazabilidad de los registros, reduciendo errores de captura y mejorando la consistencia de las bases de clientes. Y, en sectores como los servicios públicos, aporta la claridad normativa necesaria al delimitar qué puede facturarse y hacer más flexible el manejo de contingencias en zonas con baja conectividad.
Desafíos técnicos para facturadores y proveedores de software
Si bien el objetivo de la norma es mejorar la calidad de los datos de la facturación para todos los participantes, el cambio presenta algunos retos.
Las empresas deben integrar en tiempo real el nuevo servicio de la DIAN, considerando factores como la latencia y fallas en la red, entre otros. Además, se han visto en la obligación de actualizar sus interfaces para eliminar aquellos campos que ya no están permitidos, al tiempo que mantienen registros de trazabilidad y evidencia de cada operación.
Otro desafío tiene que ver con la consistencia omnicanal, al ser necesario que tanto los puntos de venta (POS) como las plataformas de e-commerce, aplicaciones móviles y back office sigan el mismo patrón de consulta y autocompletado, garantizando que la experiencia sea uniforme.
En el caso de los servicios públicos se debe contemplar la entrega impresa on site y la transmisión en línea dentro del plazo reglamentario de 48 horas.
Privacidad y seguridad: un punto de atención
Un aspecto clave de la Resolución 000202 es su alineación con los principios de protección de datos personales. La información devuelta por la DIAN solo puede usarse para fines de facturación, lo que obliga a las empresas a revisar sus políticas de tratamiento de datos y descartar cualquier reutilización con fines comerciales.
Esto requiere implementar un enfoque de minimización de datos: capturar únicamente lo permitido, bloquear campos “heredados” de versiones anteriores y garantizar la seguridad del tránsito y almacenamiento de la información. También implica documentar con transparencia el uso del correo electrónico cuando el cliente lo suministra, respetando siempre sus derechos como titular.
Cómo operar en la práctica: hoja de ruta breve
Para que las organizaciones cumplan con la Resolución 000202, resulta útil contar con estos puntos claros en la implementación:
Actualizar el core de facturación para solicitar solo los tres campos permitidos.
Diseñar casos de contingencia: caídas en el servicio DIAN, caídas en los puntos de venta POS, operaciones en exterior y sector servicios públicos.
Fortalecer la UI/UX: la combinación de la experiencia de usuario (UX) y la interfaz de usuario (UI) deben buscar que la aplicación o layout que se utilice sea fácil de acceder y amigable para el usuario final.
Capacitar al personal para que estén enterados de lo que pueden o no solicitar.
Revisar periódicamente que se cumple con lo requerido en todos los puntos.
Historial normativo reciente
El camino hacia esta simplificación no comenzó en 2025. En noviembre de 2023, la Resolución 000165 modernizó el sistema de facturación electrónica colombiano, definiendo anexos técnicos y reglas generales. Luego, en enero de 2024, la Resolución 000008 ajustó calendarios e implementaciones. Finalmente, la Resolución 000202 que revisamos en esta nota consolida este proceso, al introducir el concepto de datos mínimos y la creación del servicio de consulta de la DIAN.
Esta secuencia evidencia la intención de la autoridad tributaria de avanzar hacia un modelo más ágil, interoperable y alineado con estándares internacionales.
¿Cómo ayuda Sovos?
Para las empresas, adaptarse a la Resolución 000202 no se trata solo de cumplir con un requisito normativo, sino de repensar cómo interactúan sus sistemas con la DIAN y cómo gestionan la información de sus clientes.
En este camino, Sovos ofrece soluciones que permiten integrar de manera transparente los requerimientos normativos de la DIAN y que permiten centralizar la generación, transmisión y validación de facturas, con monitoreo continuo y trazabilidad end-to-end, asegurando que cada transacción cumpla tanto con las exigencias regulatorias como con las expectativas de los clientes.
De esta forma, Sovos se convierte en un socio estratégico para navegar el nuevo escenario regulatorio colombiano, donde simplicidad, automatización, protección de los datos y confianza son las claves del cumplimiento.
La facturación electrónica en Colombia evoluciona rápidamente y es clave anticiparse a los próximos cambios. En este webinar exploraremos una visión comparativa global, revisaremos documentos que aún no están en la normativa local —como Guías, Comprobantes de Percepción y Retención, y Adendas—, y conocerás qué viene para el mercado colombiano.
Una oportunidad única para prepararte con tiempo y obtener una mirada clara al presente y futuro de la facturación electrónica.
Cada vez se escucha más el concepto de interoperabilidad en facturación electrónica. Pero ¿a qué se refiere? Interoperabilidad es la capacidad que tienen diferentes sistemas, plataformas y entidades (públicas o privadas) de intercambiar, interpretar y procesar información fiscal de forma uniforme, sin importar el formato, proveedor o país de origen.
En esencia, significa que una factura electrónica emitida por un sistema puede ser recibida, entendida y procesada correctamente por otro sistema distinto, garantizando su validez legal, su integridad técnica y su transparencia fiscal.
¿Estamos muy lejos de lograr la interoperabilidad en facturación electrónica en nuestra región?
En Latinoamérica, la facturación electrónica ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un requisito clave de cumplimiento tributario. Países como México, Brasil, Chile, Colombia y Perú ya cuentan con sistemas consolidados, mientras que otros están en pleno proceso de adopción.
Sin embargo, el verdadero reto no es solo emitir facturas digitales, sino lograr que los sistemas de distintas empresas, sectores y países puedan hablar el mismo idioma. Ese es el propósito de la interoperabilidad.
Hoy no existe en la región, y aunque algunos países han dado pasos hacia esquemas de integración, aún persiste una gran fragmentación normativa y técnica.
La interoperabilidad en el mundo: modelos y aprendizajes
Este sistema no es un concepto nuevo: en distintas regiones ya se han desarrollado modelos que permiten que emisores, receptores y gobiernos intercambien documentos con reglas comunes.
Europa es probablemente uno de los ejemplos más avanzados gracias a la red PEPPOL (Pan-European Public Procurement On-Line), una red internacional de interoperabilidad que permite a empresas y administraciones públicas intercambiar documentos electrónicos estandarizados, como facturas u órdenes de compra, a través de puntos de acceso seguros. PEPPOL no es una plataforma única centralizada, sino un marco común de estándares técnicos y legales, que garantiza que los documentos viajen de forma segura y sean comprensibles en distintos países y sistemas.
Este modelo ha sido tan exitoso que ha trascendido fronteras, expandiéndose hacia países como Singapur y Nueva Zelanda.
Si bien las regulaciones están orientándose cada vez más hacia automatización y la protección de datos dentro de la facturación electrónica en Latinoamérica, el camino hacia la interoperabilidad aún no comienza. Y aunque ya existen algunas conversaciones en foros como la Comunidad Andina y el Mercosur, todavía estamos a años luz de un estándar regional que garantice que una factura emitida en un país pueda ser procesada sin fricciones en otro.
Retos para implementar la interoperabilidad en Latinoamérica
Armonización regulatoria: cada país define su propio formato de factura y reglas de validación, lo que impide un estándar común.
Diversidad de estándares técnicos: coexistencia de múltiples XML y validaciones en línea.
Cambios normativos frecuentes: los plazos cortos de adecuación generan presión constante sobre empresas y proveedores de tecnología.
Brechas tecnológicas: mientras grandes corporaciones trabajan con sistemas robustos, muchas pyme aún dependen de soluciones básicas.
Infraestructura desigual en las administraciones tributarias: no todos los gobiernos pueden procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real.
Falta de acuerdos de reconocimiento mutuo: el comercio intrarregional aún enfrenta barreras fiscales y técnicas.
Gobernanza digital pendiente: reglas claras sobre protección de datos, seguridad de la información y soberanía fiscal en intercambios transfronterizos.
¿Por qué la interoperabilidad es clave para Latinoamérica?
En nuestra región, la interoperabilidad podría ofrecer estos (y otros) beneficios concretos:
Facilitaría el cumplimiento tributario: los gobiernos reciben datos estandarizados en tiempo real, reduciendo errores y agilizando fiscalizaciones.
Optimizaría las operaciones empresariales: evita reprocesos y conversiones manuales cuando se trabaja con clientes o proveedores que usan sistemas distintos.
Potenciaría el comercio transfronterizo: la interoperabilidad permite operaciones fluidas entre países con marcos regulatorios diferentes, algo crítico para empresas que operan en más de un mercado latinoamericano.
Reforzaría la trazabilidad y transparencia: facilita el seguimiento de las transacciones y combate la evasión fiscal, uno de los principales objetivos de las autoridades tributarias de la región.
Tendencias que marcarán el futuro
Mirando hacia adelante, la interoperabilidad en Latinoamérica, aunque lejana, podría evolucionar gracias a varias tendencias clave. La expansión de redes y estándares comunes, como PEPPOL y otras futuras iniciativas, podrían adaptarse progresivamente al mercado regional, facilitando que empresas y gobiernos compartan información con reglas unificadas.
Al mismo tiempo, la automatización inteligente, apoyada en inteligencia artificial y machine learning, permitirá estandarizar datos y detectar inconsistencias en tiempo real, reduciendo errores y reprocesos.
La integración regional avanzaría más rápido mediante proyectos piloto entre países con marcos regulatorios cercanos, mientras que la creciente complejidad de los requisitos fiscales -por ejemplo, la incorporación de datos adicionales en facturas para mejorar trazabilidad y control- obligará a las empresas a modernizar sus sistemas para cumplir sin fricciones.
Iniciativas como ViDA (VAT in the Digital Age) muestran cómo la digitalización fiscal puede convertirse en un motor de interoperabilidad, ayudando a que las administraciones tributarias operen con datos más precisos y uniformes. Estas tendencias preparan el terreno para un ecosistema más eficiente, seguro y conectado, donde la facturación electrónica deja de ser un requisito local para convertirse en un estándar regional y global.
Cómo ayuda Sovos
En Sovos, trabajamos con empresas que necesitan operar sin fricciones en entornos normativos diversos. Nuestra plataforma de facturación electrónica:
Cumple con los requisitos de los distintos países y se actualiza automáticamente ante cambios regulatorios.
Facilita la emisión, recepción y validación de documentos en un solo entorno centralizado.
Se integra con los sistemas existentes de nuestros clientes, asegurando compatibilidad y continuidad operativa.
Incorpora experiencia en estándares internacionales, lo que prepara a las empresas para un futuro con más interoperabilidad regional y global.
Así, las empresas no solo cumplen con las normativas locales; además se posicionan para competir en un mercado cada vez más conectado.
La interoperabilidad en facturación electrónica mejora la eficiencia operativa, permite a las autoridades avanzar hacia modelos tributarios inteligentes y es la clave para que la digitalización fiscal en Latinoamérica evolucione hacia un modelo más eficiente, integrado y competitivo.
Si gobiernos y privados se toman el desafío en serio y se comienza a trabajar de manera coordinada para avanzar en este ámbito, estaremos mejor preparados para operar sin fronteras y aprovechar las oportunidades de un mercado global.
La facturación electrónica en Latinoamérica es, desde hace años, una norma tácita en la región. Lo que comenzó hace dos décadas como iniciativas aisladas para mejorar la recaudación, hoy se ha convertido en un entramado sofisticado de controles fiscales digitales y exigencias tecnológicas y de cumplimiento que marcan el pulso de la transformación tributaria a nivel regional.
Las empresas deben cumplir con normativas locales en constante cambio, adaptarse a distintos formatos electrónicos y garantizar la seguridad de los datos, todo mientras se integran estos procesos con sus sistemas internos de gestión.
Más del 80% de los países latinoamericanos utilizan hoy facturas electrónicas. El mercado es maduro, sí, y se podría pensar que ya no hay mucho que decir.
Pero la evolución no se detiene. La conversación hoy gira en torno a cómo lograr que la facturación electrónica sea más eficiente, sostenible, interoperable y alineada con los modelos de negocio modernos, en una era en que la inteligencia artificial es omnipresente.
Tendencias regionales: del cumplimiento a la inteligencia fiscal
En la región las infraestructuras de control implantadas, en general, giran en torno al concepto de autorización de facturas ante la autoridad fiscal o agentes acreditados por la autoridad fiscal. Además, existe una tendencia creciente a la consolidación del modelo CTC (Controles Transaccionales Continuos) de digitalización de impuestos, donde los documentos deben ser validados o transmitidos en tiempo real a las autoridades fiscales. Esto da forma a una fiscalización más proactiva, incluso predictiva.
Además, vemos una clara evolución hacia:
Automatización inteligente: mayor integración entre ERP, sistemas de facturación y plataformas fiscales.
Desagregación impositiva en tiempo real: ciertos países como Argentina o Colombia obligan a mostrar desglose de IVA e impuestos específicos incluso en tickets minoristas.
Complementos fiscales obligatorios: como en México, donde el CFDI se enriquece con información de pagos, nóminas, exportaciones, etc.
¿Interoperabilidad regional? Una deuda pendiente
Uno de los grandes desafíos en la región sigue siendo la falta de estándares comunes. Si bien todos los países utilizan XML u otros lenguajes estructurados, las variaciones en sintaxis, semántica y validaciones hacen inviable, por ahora, una interoperabilidad real entre países. En otras palabras, una factura válida en Perú no puede simplemente reutilizarse en Ecuador o Colombia.
Esto puede representar una barrera técnica y operativa para las empresas multinacionales, que deben mantener múltiples integraciones activas, adaptadas a marcos regulatorios que cambian con frecuencia y sin períodos largos de transición.
Al mismo tiempo, este escenario representa una oportunidad para los gobiernos que buscan alinear modelos, compartir aprendizajes y avanzar hacia acuerdos de interoperabilidad que favorezcan el comercio intrarregional y la trazabilidad fiscal.
Desafíos y oportunidades: eficiencia, fiscalización y confianza
Para los gobiernos, el principal objetivo sigue siendo reducir la evasión y mejorar la eficiencia recaudatoria. Pero también emerge una nueva tendencia: la transparencia al consumidor, como se ve en los regímenes que exigen la visibilidad del impuesto en cada transacción, incluso en medios digitales.
Para las empresas, los desafíos son múltiples:
Mantener cumplimiento en múltiples jurisdicciones con marcos cambiantes.
Automatizar sin perder flexibilidad, especialmente en sectores con flujos complejos (retail, logística, exportación).
Escalar operaciones sin comprometer integridad fiscal, sobre todo en entornos de negocio regionales o globales.
A la vez, la facturación electrónica se convierte en una palanca de eficiencia: reduce costos operativos, mejora los flujos de caja, y abre la puerta a analítica fiscal avanzada.
Ejemplos en contexto: una región en movimiento
Chile y México mantienen modelos maduros, pero siguen innovando. En Chile, la obligatoriedad de boletas electrónicas y la fiscalización en línea marcaron un estándar para otros. Hay cambios recientes, como la Resolución N°44 del SII que exige, a partir del 1 de septiembre de 2025, que las empresas que vendan bienes o servicios a consumidores finales por más de USD 5.000 incluyan los datos del comprador en la boleta electrónica, medida impulsada por el SII que busca reforzar el control y fiscalización digital en la región.
México continúa ampliando el alcance de su CFDI, incluyendo nuevos complementos y validaciones cruzadas.
Colombia y Perú están en plena consolidación de sus marcos, mientras que países como Ecuador o República Dominicana avanzan en la inclusión de nuevos segmentos y controles.
Brasil, con su esquema federal fragmentado, representa un caso único: madurez técnica, pero complejidad operativa por la coexistencia de múltiples normas locales y un nuevo desafío por delante: la reforma tributaria.
¿Cómo ayuda Sovos?
En este entorno diverso, exigente y en constante cambio, Sovos actúa como un socio estratégico para empresas que necesitan
Un punto único de cumplimiento regional, con adaptabilidad local.
Plataformas “always-on” conectadas directamente con las autoridades fiscales.
Soporte experto en cambios normativos, sin interrumpir operaciones.
Escalabilidad global, para empresas que operan en más de un país o región.
La estrategia de Sovos se ha consolidado a través de adquisiciones clave (como Paperless en Chile o Stupendo en Ecuador), fortaleciendo su presencia local con un respaldo tecnológico global.
La facturación electrónica en Latinoamérica es hoy mucho más que una obligación fiscal: es un eje estructural de la digitalización económica. En su madurez, plantea nuevos retos y también enormes oportunidades para quienes sepan adaptarse.
El futuro apunta hacia más automatización, inteligencia fiscal y, quizás, una mayor interoperabilidad. En ese camino, empresas y gobiernos necesitan socios que combinen visión global con ejecución local. Con más de 40 años de trayectoria, Sovos tiene la tecnología y experiencia que tu empresa necesita. Si quieres hablar con uno de nuestros expertos, contáctanos.
La facturación electrónica en México ha evolucionado hasta convertirse en un sistema sofisticado, altamente regulado y obligatorio, consolidándose como una herramienta clave de control fiscal gracias a su capacidad para garantizar transparencia y trazabilidad.
No obstante, con la actualización constante de normativas como el Anexo 20, la incorporación de nuevos complementos de pago y los cambios anuales en la Resolución Miscelánea Fiscal, las empresas enfrentan el desafío de adaptarse continuamente a nuevas reglas, estructuras de datos y validaciones técnicas.
Cumplir con estas exigencias va más allá de emitir facturas correctamente timbradas: implica integrar procesos, datos y certificados en un ecosistema tecnológico que se comunique fluidamente con el SAT, los sistemas internos de la empresa (como el ERP), y con proveedores, clientes y otros actores clave.
Ante este panorama, muchas organizaciones han adoptado soluciones tecnológicas de forma acelerada, recurriendo a desarrollos internos o a proveedores que cubren solo partes del proceso. Esto ha derivado en un cumplimiento fragmentado, con altos costos de mantenimiento, errores operativos y mayor exposición a sanciones, lo que limita la eficiencia y el crecimiento del negocio.
Tres desafíos ocultos que frenan la facturación electrónica en México
Bajo una de las normativas fiscales más exigentes del mundo, se esconden tres grandes desafíos técnicos y operativos que ralentizan los procesos, aumentan el riesgo de sanciones y dificultan la integración con los sistemas internos de gestión.
Integración con el ERP: un reto silencioso
Uno de los principales desafíos para las empresas mexicanas es integrar la facturación electrónica con sus sistemas ERP, como SAP, Oracle o Microsoft Dynamics. Estas plataformas requieren, en muchos casos, desarrollos personalizados para procesar, validar y emitir CFDIs conforme a los requisitos del SAT.
La ausencia de conectores nativos o APIs robustas obliga a las empresas a implementar, frecuentemente, soluciones improvisadas, propensas a errores y con alta dependencia de tareas manuales. Esto compromete la precisión de los datos, dificulta la escalabilidad del sistema y, a medida que crecen las operaciones, aumenta la complejidad.
Además, la integración deficiente puede exponer a la organización a amenazas como el robo de datos o el fraude financiero. Las facturas electrónicas contienen información sensible (financiera y personal) que puede ser utilizada con fines ilícitos, como la adulteración de documentos.
Validación de complementos de pago: más allá del timbrado
Desde su obligatoriedad en 2018, los complementos de pago se han convertido en una fuente común de errores. Este requisito exige no solo emitir el CFDI de pago, sino también asociarlo correctamente a las facturas originales, respetando fechas, montos y formas de pago.
Aunque busca combatir la evasión fiscal, su aplicación es compleja. Muchas empresas no tienen visibilidad en tiempo real sobre los pagos, especialmente aquellas con alta rotación de clientes. Además, los datos necesarios (fechas, folios y montos exactos) suelen estar distribuidos en distintos sistemas, lo que dificulta la validación.
La falta de control puede generar cancelaciones, errores contables y problemas de deducibilidad. En muchas organizaciones, estas validaciones aún se hacen de forma manual o con herramientas desconectadas, lo que incrementa los errores y retrasa el cierre contable.
Cumplimiento del Anexo 20: una meta móvil
El Anexo 20 define la estructura y campos obligatorios de los CFDIs. Se actualiza periódicamente para incorporar nuevos requerimientos, como ocurrió con la versión 4.0, que introdujo cambios en los datos del emisor y receptor, claves de productos y servicios, y validaciones de identidad.
El reto no es solo conocer la normativa, sino implementar cada nueva versión sin afectar la operación ni comprometer la validez de los documentos. Muchas empresas enfrentan retrasos o errores al adaptarse, por falta de personal técnico o proveedores actualizados.
Los errores más comunes incluyen el uso incorrecto de claves, omisión de campos obligatorios e inconsistencias entre los montos declarados y los valores calculados automáticamente, lo que puede invalidar los comprobantes emitidos.
Escala sin riesgos con el ecosistema de cumplimiento fiscal de Sovos
Más allá de las sanciones visibles por incumplimiento, existen costos ocultos que afectan directamente la competitividad de las empresas: pérdida de tiempo en tareas manuales, reprocesos por errores en los CFDIs, escasa visibilidad para el análisis financiero y una dependencia excesiva de los equipos internos para monitorear los constantes cambios normativos.
En lugar de avanzar hacia una transformación digital del área financiera, muchas compañías quedan atrapadas en una dinámica reactiva, enfocadas en atender actualizaciones y resolver incidentes puntuales. Este enfoque no solo consume recursos, sino que limita el verdadero potencial estratégico del área fiscal y contable.
A diferencia de otras soluciones fragmentadas, Sovos ofrece un ecosistema de cumplimiento fiscal que centraliza datos, estandariza procesos y mejora la visibilidad de la información tributaria, posicionándose como un aliado para las empresas mexicanas gracias a su enfoque integral, automatizado y escalable.
Una de sus grandes ventajas es la integración, ya que Sovos cuenta con más de 70 conectores certificados con sistemas ERP, lo que permite una experiencia fluida de cumplimiento, sin necesidad de modificar la infraestructura existente. Así, las organizaciones pueden emitir y validar CFDIs de forma directa, sincronizar automáticamente la información fiscal con su contabilidad electrónica y adaptarse a los cambios normativos sin interrumpir su operación.
Además, Sovos automatiza la emisión de complementos de pago mediante validaciones en tiempo real y conciliación avanzada de CFDIs, garantizando la consistencia entre los comprobantes y los complementos registrados. Su red de cumplimiento, que procesa más de 6 mil millones de facturas al año, demuestra su capacidad para operar en entornos de alta transaccionalidad.
En cuanto al cumplimiento del Anexo 20, Sovos ofrece una solución “a prueba de futuro”, respaldada por un equipo de más de 100 expertos que monitorean continuamente más de 200 categorías fiscales. Esto asegura que los sistemas se mantengan alineados con la normativa vigente de forma automatizada y sin afectar la continuidad operativa.
La facturación electrónica en México es un sistema exigente, que requiere precisión, adaptabilidad y visión estratégica. Y en ese camino, contar con un aliado como Sovos, que combina experiencia normativa y tecnología de vanguardia, puede marcar la diferencia entre una estrategia proactiva y una reacción constante.
Si estás buscando una solución de facturación electrónica que escale con tu negocio, conversemos. Nuestros expertos están listos para ayudarte.
El cumplimiento normativo y la eficiencia operativa son pilares fundamentales para las grandes empresas que deben gestionar millones de transacciones mensuales. En sectores como retail, manufactura y servicios financieros, donde las operaciones son complejas, cumplir con la normativa es esencial para evitar sanciones y mantener relaciones comerciales sólidas.
México, en particular, presenta un escenario muy desafiante en esta materia. El SAT se destaca por ser uno de los organismos más exigentes a nivel mundial en relación con la facturación electrónica, implementando cambios constantes en normativas como el Anexo 20, la Resolución Miscelánea Fiscal y múltiples complementos técnicos que cada empresa debe adoptar puntualmente.
En el caso de compañías con un alto volumen de facturación, cualquier cambio en la regulación puede tener un impacto directo en los procesos operativos, la estabilidad de los sistemas y la experiencia de proveedores y clientes. El más mínimo error en un CFDI puede detener un pago, generar multas o incluso, poner en riesgo relaciones comerciales estratégicas.
Teniendo esto en cuenta, mantener el equilibrio entre productividad, automatización y cumplimiento normativo se convierte en una tarea titánica porque implica contar con la tecnología adecuada, pero además se debe adoptar una estrategia fiscal inteligente y flexible que permita mantener la competitividad.
Retos operativos en contextos de alto volumen de facturación
Cuando una empresa emite decenas de miles de facturas cada mes, los desafíos técnicos se amplifican. Uno de los más frecuentes es la integración con los sistemas ERP existentes. Muchos de estos sistemas no están diseñados para responder de forma nativa a los requerimientos del SAT, por lo que las empresas deben invertir en desarrollos personalizados, muchas veces lentos, costosos y difíciles de mantener.
Otro punto crítico es la validación técnica de los CFDI. Asegurar que cada documento cumpla con los requisitos estructurales y de contenido exigidos por la normativa vigente requiere de una infraestructura robusta, actualizada y, sobre todo, automatizada. De lo contrario, las tareas manuales se multiplican, los errores se acumulan y la carga administrativa aumenta.
Además, es común que los equipos financieros y tecnológicos trabajen con herramientas aisladas, generando silos de información que dificultan la trazabilidad, elevan los tiempos de respuesta y limitan la capacidad de escalar a otros mercados o incorporar nuevas unidades de negocio.
Sovos: automatización inteligente para escalar con cumplimiento
Frente a estos desafíos operativos, la respuesta más efectiva pasa por la automatización inteligente y estratégica de los procesos fiscales y administrativos. Aquí es donde una solución como Sovos cobra especial relevancia, ya que ha sido diseñada para abordar específicamente estos retos.
Con capacidad de procesar más de 11 mil millones de transacciones fiscales al año, Sovos se presenta como una plataforma robusta y escalable, especialmente diseñada para grandes volúmenes operativos. Pero lo que realmente diferencia a Sovos es su enfoque integral, que no solo procesa transacciones, sino que lo hace de manera fluida y conectada con el entorno tecnológico de cada empresa.
La clave de esta fluidez radica en su capacidad para integrarse fácilmente con más de 70 ERPs y otras plataformas críticas, lo que evita que las empresas tengan que reconstruir su infraestructura tecnológica interna. Esta integración nativa elimina fricciones y permite automatizar cada etapa del proceso, desde la emisión hasta la validación, archivo y reporte fiscal.
Otro diferenciador fundamental de Sovos es su capacidad de actualización normativa en tiempo real, una ventaja crucial en países como México, donde los cambios fiscales son frecuentes y muchas veces inesperados. Esta función permite a las empresas mantenerse en cumplimiento sin interrumpir sus operaciones ni sobrecargar a los equipos de TI o legales.
El ecosistema de cumplimiento fiscal de Sovos permite automatizar de principio a fin el proceso fiscal: desde la generación del CFDI, pasando por la validación estructural y de contenido, hasta su almacenamiento y reporte ante la autoridad. Todo, con trazabilidad completa y soporte para múltiples unidades de negocio, idiomas y monedas, lo que la convierte en una solución preparada para crecer junto a las empresas.
La automatización proporcionada por Sovos no solo reduce drásticamente los tiempos operativos; también disminuye el margen de error humano. Esto permite que los equipos financieros y contables dejen atrás tareas repetitivas y puedan enfocarse en actividades estratégicas como análisis financiero, planeación fiscal avanzada y toma de decisiones basada en datos sólidos y confiables.
De la eficiencia operativa a la inteligencia fiscal
La facturación electrónica no solo debe verse como una obligación tributaria o una herramienta de eficiencia operativa. Cuando está bien implementada, puede convertirse en una poderosa fuente de inteligencia de negocio. Cada documento fiscal digital contiene información valiosa sobre clientes, proveedores, tiempos de respuesta, ciclos de pago y comportamientos transaccionales que, si se analizan correctamente, pueden ayudar a tomar mejores decisiones estratégicas.
El ecosistema de cumplimiento fiscal de Sovos permite capturar y estructurar estos datos desde el origen, ofreciendo trazabilidad y visibilidad completa sobre cada operación. Esta capacidad facilita auditorías -internas o externas- al tiempo que permite construir reportes avanzados que alimentan áreas como planeación financiera, compras, cumplimiento y control de gestión.
Además, contar con una única fuente de información fiscal permite eliminar inconsistencias, reducir tiempos de conciliación y garantizar que todos los departamentos trabajen sobre la misma base de datos tributaria. Esto tiene un impacto directo en la capacidad de responder con rapidez ante fiscalizaciones, diseñar estrategias de ahorro impositivo y anticiparse a contingencias regulatorias.
Al integrar la facturación electrónica con sistemas de business intelligence, las empresas pueden identificar oportunidades de ahorro, anticipar riesgos tributarios y optimizar la eficiencia de sus cadenas de suministro. Además, es posible evaluar el desempeño de sus políticas comerciales y financieras a partir de datos concretos. Considerando la competitividad del mercado actual, disponer de información precisa y centralizada permite tomar decisiones más ágiles y diseñar estrategias mejor fundamentadas.
Si estás buscando una solución que permita a tu empresa mantener el equilibrio perfecto entre cumplimiento y eficiencia operativa para impulsar tu crecimiento, conversa con uno de nuestros consultores y descubre cómo Sovos puede ayudarte a dar ese salto estratégico.
El rol del profesional de tax en México -y en muchos otros países de Latinoamérica- está evolucionando rápidamente. Las exigencias de cumplimiento tributario en tiempo real, los modelos de fiscalización digital del SAT y la necesidad de operar con información precisa y trazable han llevado a los equipos fiscales a replantearse por completo su función dentro de las organizaciones.
Ya no basta con presentar declaraciones correctas a tiempo. Hoy, las áreas fiscales deben entender de automatización, integraciones tecnológicas, flujos de datos y arquitectura de sistemas. Pero, sobre todo, deben aportar una mirada estratégica que conecte lo tributario con los objetivos del negocio.
Estamos viendo el surgimiento de un nuevo perfil: el estratega fiscal digital.
De lo operativo a lo estratégico: habilidades que hoy se valoran
El perfil ideal del profesional fiscal ya no es solo alguien que domine las normas y regímenes tributarios. Las empresas buscan especialistas capaces de:
Leer e interpretar datos en tiempo real.
Colaborar con equipos de tecnología y transformación digital.
Conocer los flujos de información dentro de los ERP y otros sistemas empresariales.
Comprender cómo lo fiscal impacta directamente en decisiones comerciales y financieras.
La visión transversal del negocio y el pensamiento analítico son hoy tan valorados como la precisión técnica. Quien lidere el área fiscal debe saber anticipar riesgos, identificar oportunidades de mejora y aportar inteligencia a la toma de decisiones.
Cumplimiento en tiempo real: un nuevo desafío colaborativo
La presión por reportar electrónicamente en tiempo real y con datos consistentes obliga a una colaboración cada vez más estrecha entre los expertos tributarios y el área de TI. Ya no es suficiente con revisar la información contable al final del proceso: los equipos fiscales necesitan participar desde el diseño de los flujos de información y validaciones.
Por ejemplo, un error en la emisión de una factura electrónica, una discrepancia en un complemento o una omisión en la declaración puede tener impactos inmediatos: multas, bloqueos, auditorías o pérdida de beneficios fiscales. Para evitarlo, es necesario contar con sistemas conectados, automatizados y auditables, donde las áreas responsables de impuestos, cumplimiento y TI hablen el mismo idioma.
Un rol más activo en decisiones clave: tecnología y automatización
El tax manager ya no es solo un experto técnico o un ejecutor del cumplimiento. Hoy se espera que participe activamente en decisiones que antes recaían exclusivamente en áreas como finanzas o TI. En un contexto donde la automatización y la digitalización son esenciales para cumplir con las exigencias del SAT -y con marcos globales cada vez más complejos-, el área fiscal tiene voz y voto en decisiones estratégicas de tecnología.
Este nuevo protagonismo implica que el líder fiscal debe:
Evaluar soluciones tecnológicas desde una perspectiva normativa y operativa: ¿La herramienta se actualiza automáticamente ante cambios del SAT? ¿Se integra fácilmente con los sistemas existentes? ¿Ofrece trazabilidad y auditoría?
Definir requerimientos funcionales para sistemas de facturación electrónica, reportes electrónicos y libros fiscales, en colaboración con los equipos de TI.
Aportar en proyectos de transformación digital que incluyan procesos fiscales, desde la automatización de declaraciones hasta la centralización de la información tributaria de múltiples entidades.
Anticipar riesgos relacionados con la desconexión entre lo contable y lo fiscal, proponiendo automatizaciones que reduzcan errores humanos, eviten sanciones y mejoren la eficiencia.
Este involucramiento también exige un cambio de mentalidad: pasar de “cumplir” a “diseñar” procesos eficientes, auditables y alineados con los objetivos estratégicos de la organización.
La figura del tax manager se vuelve entonces una bisagra clave entre lo normativo y lo tecnológico, capaz de traducir los requerimientos fiscales en soluciones viables y escalables, que no solo cumplan con el SAT, sino que al mismo tiempo aporten inteligencia y valor al negocio.
Sovos como socio estratégico en esta evolución
Ante este nuevo escenario, contar con aliados tecnológicos especializados se vuelve fundamental. El cumplimiento puede ser una ventaja competitiva cuando se gestiona con visión estratégica.
Por esta razón, la tecnología de Sovos está diseñada para acompañar esta evolución del rol del experto en tax, facilitando la conexión entre los equipos de TI, los requerimientos normativos y los sistemas de gestión empresarial. Sovos provee soluciones de avanzada para automatizar procesos críticos, cumplir de manera continua, reducir riesgos de sanción y ayudar a los equipos fiscales a operar con visibilidad, control y capacidad de adaptación.
En esa misma línea, cuenta con un equipo de más de 100 expertos regulatorios que monitorean constantemente los cambios normativos. Esto no solo permite adaptar rápidamente las soluciones, sino también entregar información valiosa y oportuna tanto a los expertos de tax como a los equipos de TI.
El área fiscal se ha convertido en un actor clave de la transformación digital de las empresas en México. Quienes asuman este nuevo rol con mentalidad estratégica, capacidades tecnológicas y visión de negocio, estarán influyendo en decisiones de alto impacto y liderando el cambio.
La automatización de la facturación electrónica se ha convertido en una palanca de eficiencia operativa, visibilidad estratégica y escalabilidad tecnológica que va mucho más allá del cumplimiento regulatorio. Para los líderes IT, esto significa un punto de inflexión en su estrategia tecnológica, transformando la obligación en una ventaja competitiva.
Con la entrada en vigencia de la CFDI 4.0 y sus actualizaciones, los equipos de Tecnología enfrentan un panorama normativo que está evolucionando constantemente. Y aunque el cumplimiento sigue siendo un objetivo prioritario, las empresas ya están comprendiendo que la facturación electrónica no solo les ayuda a evitar multas, sino que además libera recursos, optimiza el flujo de información y mejora la toma de decisiones.
El problema es que muchas soluciones en el mercado requieren de cambios disruptivos en la arquitectura tecnológica, como migraciones costosas, reemplazos de sistemas o adaptaciones forzadas que implican riesgos innecesarios, cuando lo que las empresas necesitan es una solución robusta, adaptable y escalable, que se integre fácilmente con los sistemas existentes.
Automatización de la facturación electrónica: la base para crecer sin riesgos ni migraciones
Uno de los grandes mitos en torno a la automatización de la facturación electrónica es que se debe rehacer desde cero el ecosistema tecnológico. La realidad es que, con una solución adecuada, se puede conectar directamente al ERP, CRM o sistema contable actual sin modificar el core del negocio.
Sovos, por ejemplo, ofrece un ecosistema de cumplimiento fiscal que se conecta vía API o a través de conectores personalizados, lo que permite automatizar los procesos de emisión, validación, timbrado y almacenamiento de CFDI sin necesidad de migrar de sistema ni interrumpir las operaciones. Esto no solo reduce el costo de implementación y el riesgo técnico, sino que acelera el retorno de inversión al aprovechar la infraestructura que ya existe.
Por otro lado, aquellas empresas que están en proceso de expansión, ya sea por crecimiento orgánico, nuevas líneas de negocio o internacionalización enfrentan el gran desafío de adaptar sus procesos administrativos y fiscales a esta nueva realidad.
Soportar grandes volúmenes de emisión simultánea sin latencia.
Asegurar alta disponibilidad y continuidad operacional (uptime certificado).
Cumplir con los requisitos normativos en tiempo real, incluso ante cambios imprevistos en la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF).
Adaptar a un único ecosistema de cumplimiento fiscal múltiples unidades de negocio o razones sociales.
Facilitar la gestión centralizada y el monitoreo desde un solo dashboard.
En su calidad de Proveedor Autorizado de Certificación (PAC), Sovos asegura todo esto en una infraestructura en la nube con escalabilidad bajo demanda, diseñada para crecer al ritmo del negocio sin comprometer la operación.
Su ecosistema de cumplimiento fiscal procesa más de 11 mil millones de transacciones fiscales al año en más de 19.000 jurisdicciones, garantizando cumplimiento continuo incluso ante cambios regulatorios repentinos. Además, su infraestructura global cuenta con más de 15 certificaciones internacionales, lo que se traduce en continuidad operativa, alta disponibilidad y seguridad avanzada para los datos de la empresa y sus clientes.
Facturación electrónica protegida y escalable: el valor estratégico de una solución integral
Los líderes de IT tienen hoy una responsabilidad que va más allá de responder a las demandas del área financiera: deben garantizar que todo el flujo de facturación electrónica esté protegido frente a riesgos legales, regulatorios y cibernéticos. Para lograrlo, es fundamental contar con una plataforma moderna que no solo automatice procesos, sino que asegure el cumplimiento normativo de forma integral.
Una solución robusta debe incorporar el cumplimiento automático con las actualizaciones del SAT, un almacenamiento fiscal seguro y centralizado con respaldo a largo plazo, trazabilidad de extremo a extremo con validaciones automáticas y alertas inteligentes, así como firmas digitales que garanticen la integridad de los datos y permitan auditorías en cualquier momento.
Con Sovos, la trazabilidad y el cumplimiento no son simplemente un paso más en el proceso, sino una parte esencial del diseño de la solución. Gracias a su equipo de especialistas en normativa fiscal mexicana, la plataforma incorpora los cambios regulatorios antes de su entrada en vigor, evitando así desarrollos adicionales por parte del cliente.
Elegir una solución de facturación electrónica no debe centrarse solo en la tecnología, sino en la capacidad del proveedor para acompañar al negocio en el largo plazo. Sovos no se limita a entregar software: ofrece consultoría especializada, soporte local en México, actualizaciones proactivas y una visión global del cumplimiento fiscal, lo que resulta clave para empresas que operan en distintos países de América Latina.
Además, su equipo de implementación trabaja en estrecha colaboración con los equipos de IT del cliente, asegurando una integración eficiente sin afectar el desarrollo del roadmap tecnológico. Esta alianza estratégica permite a las organizaciones avanzar con confianza, sabiendo que su facturación electrónica está respaldada por una solución sólida, actualizada y alineada con los desafíos del entorno digital.
Sovos, un ecosistema de cumplimiento fiscal que escala con tu empresa
Cuando una empresa quiere consolidar sus sistemas fiscales, expandirse a nuevos mercados o dejar atrás procesos manuales y propensos a errores, Sovos le entrega un ecosistema de cumplimiento fiscal que se adapta a su infraestructura actual y crece con el negocio.
La automatización de la facturación electrónica, bien implementada, no es un problema: es una herramienta para ganar eficiencia y asegurar el cumplimiento, ya sea en un proyecto puntual o dentro de una transformación digital más amplia.
En México, los líderes IT no tienen que elegir entre innovar o cumplir. Con Sovos, pueden hacer ambas cosas. Una solución de facturación electrónica bien implementada permite automatizar tareas clave, obtener mayor visibilidad sobre los procesos, garantizar el cumplimiento fiscal y liberar a los equipos para enfocarse en actividades estratégicas.
¿Estás listo para escalar sin fricciones y transformar tu facturación electrónica en una ventaja operativa? Conversa con nuestros expertos y conoce más sobre nuestro ecosistema de cumplimiento fiscal.