Ley 10.889 traslada a los bancos la responsabilidad frente al fraude electrónico en Costa Rica.
La nueva Ley 10.889 introduce un cambio relevante para la banca costarricense: frente a fraudes electrónicos y operaciones no autorizadas, ahora son las entidades financieras las que deben demostrar que actuaron con la diligencia adecuada y que contaban con controles suficientes de prevención, autenticación y monitoreo.
En este nuevo escenario, la autenticación robusta, la verificación de identidad, la firma electrónica y la evidencia digital adquieren un rol crítico frente a reclamos, auditorías y procesos regulatorios.
En este brochure descubrirás:
Descarga el brochure y conoce cómo prepararte frente a las nuevas exigencias regulatorias del fraude electrónico en Costa Rica.