Una de las tecnologías más innovadoras que ha incorporado el celular es la posibilidad de verificar la identidad de los usuarios mediante biometría. Hoy es posible realizar todo tipo de trámites desde nuestros dispositivos móviles, como pagar cuentas, comprar y vender productos y asistir a reuniones de trabajo a distancia, entre otras cosas; pero sin duda la verificación biométrica se lleva las palmas.

El reconocimiento facial, la huella dactilar y el reconocimiento de voz son las tendencias de biometría más utilizadas a diario en nuestros teléfonos a nivel mundial.

Estos métodos no solo sirven para desbloquear los aparatos; también se pueden utilizar para ingresar de forma segura a diferentes aplicaciones bancarias y billeteras digitales, o dar instrucciones por voz a Siri para que haga una llamada o configure una alarma.

Según un estudio de Gartner sobre Inteligencia Artificial, el 70% de las organizaciones utilizan estos métodos en sus trabajos y lo ejecutan por medio de aplicaciones para teléfonos inteligentes.

Pero… ¿por qué la biometría?

Al ser un método de reconocimiento basado en las características físicas propias de una persona, y gracias a la gran posibilidad de usos que tiene, la biometría se convierte en una “llave” única e irrepetible, que permite a los usuarios realizar trámites de manera fácil, accesible y segura, contribuyendo a la digitalización de diferentes procesos que antes requerían que el usuario acudiera a una sucursal.

Según un estudio de Americas Market Intelligence (AMI):

Otras aplicaciones de la biometría  

Respecto de las tendencias en lo que se refiere al uso de la biometría en el sistema financiero de Perú, por ejemplo, se deben usar al menos dos métodos de verificación de identidad -uno de ellos debe ser biométrico- para verificar que una persona es efectivamente quien dice ser.

Un reconocido banco en dicho país lanzó una cuenta con apertura 100% digital, un avance que permite que sus clientes no deban acudir a sus oficinas. Además, pueden retirar dinero sin tener la tarjeta física en su red de cajeros.

En Chile otra entidad bancaria ha desarrollado una aplicación para obtener la contraseña de coordenadas sin necesitad de una tarjeta física. El dispositivo permite utilizar la biometría facial y dactilar para gestionar los pagos sin importar dónde estés.

Los recintos hospitalarios requieren la huella dactilar para identificar el sistema de previsión de salud de un paciente. Al utilizar la biometría, los clientes pueden firmar legalmente documentos de cualquier índole de forma digital con la confianza de que el usuario ha sido verificado.

La verificación biométrica permite aumentar el grado de certeza al corroborar la identidad de una persona para procesos de firmas electrónicas u otros trámites, protegiendo a las compañías al reducir la tasa de fraudes por suplantación de identidad.

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A nivel mundial las entidades vinculadas a la industria financiera deben invertir grandes esfuerzos para asegurar servicios de confianza, para lo cual es fundamental que puedan identificar, con certeza y respaldo legal, a quienes firmen contratos y acuerdos de manera no presencial. Esto, debido a que administran datos de alta criticidad y a que son sometidas a estrictas regulaciones para poder operar.

Esto también ocurre en Perú, donde para cumplir con estos requerimientos y salvaguardar la información propia y de sus clientes, dichas instituciones se ven obligadas a contar con mecanismos que les ayuden a proteger estos activos de fraudes y suplantaciones de identidad.

Agilizar la operación de la banca, AFPs, aseguradoras y otras entidades del rubro es uno de los objetivos centrales de Sovos en este ámbito. Para esto cuenta con una solución digital de gestión y firma de documentos, que además de facilitar el almacenamiento y administración, permite firmar documentos en línea verificando previamente la identidad de los firmantes por medio de distintos métodos, como biometría de huella dactilar, biometría facial, verificación por PIN, validación de un tercero y otros, utilizando distintos tipos de firma digital, dependiendo del respaldo legal requerido por cada tipo de documento, incluyendo firma electrónica simple, firma electrónica avanzada, firma cualificada -establecidas según el Decreto Supremo N° 029-2021-PCM- y otras.

Sovos ofrece una solución que cumple con la exigencia de que los documentos digitales firmados de manera remota en el sector financiero cuenten con un doble factor de autenticación -a través de correo electrónico, SMS, biometría, PIN u otros métodos- antes de ser firmados electrónicamente, aspecto fundamental para la prevención y detección de fraudes.

Adicionalmente puede añadir un sellado de tiempo certificado que corrobora la fecha y hora en que los documentos fueron firmados o modificados, lo que facilita su trazabilidad y uso como medio probatorio en cualquier juicio o instancia legal.

Sovos, pionero en el mercado al habilitar al primer banco que utilizó la firma electrónica en el país, está integrado con Cavali, una institución público-privada encargada de administrar y registrar todos los títulos valor en el Perú, como acciones, bonos, pagarés, títulos valor y facturas negociables. Esta capacidad permite a los clientes de Sovos, desde la solución de gestión y firma de documentos digitales, firmar pagarés digitales y registrarlos en Cavali como una anotación en cuenta, adicionales a otros documentos contemplados en el contrato del servicio financiero otorgado.

Adicionalmente Sovos tiene una alianza con la Bolsa de Valores de Lima, que permite a muchas Sociedades Administradoras de Fondos de Inversión y agentes de bolsa gestionar la transacción de acciones a través del gestor documental digital utilizando también los diferentes tipos de firmas disponibles en la plataforma, de acuerdo con el valor legal que requiera el documento.

Aplicaciones en distintos rubros

Tan variadas como las entidades que componen la industria de servicios financieros son las aplicaciones que ofrece la solución de gestión y firma de documentos digitales de Sovos.

Sovos puede habilitar la firma electrónica de documentos digitales para la entrega de tarjeta de crédito y débito, contratación de servicios electrónicos, renovaciones, firma de contratos de seguros, upgrade de tarjetas, firma de contratos con clientes en la banca y la apertura de nuevas cuentas de manera remota. Además, simplifica la contratación de hipotecas, seguros, préstamos y líneas de crédito, todo en una sola plataforma y un servicio único.

Para entidades como las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs), la solución de Sovos permite digitalizar las órdenes de traspaso de una entidad a otra (OTI), y la firma electrónica de los mismos, eliminando los procesos en papel -y por ende el flujo de documentos vía valija, almacenamiento y recuperación- proporcionando acceso a un portal de custodia donde se almacenan los documentos, identificados con un número, firmados y con sellado de tiempo.

Las compañías de seguros utilizan la opción que ofrece el gestor documental de mostrar al cliente los documentos pendientes de firma para que este pueda revisarlos.  En el momento de la firma, el cliente ingresa la clave dinámica (OTP), la que es capturada por Sovos y enviada al envía a dicha institución para corroboración, tras lo cual continúa o detiene el proceso de firma. La biometría de huella dactilar o de reconocimiento facial también es requerida en estos procesos.

Agiliza tu operación, mejora la productividad y optimiza recursos manteniendo altos niveles de seguridad y protección de datos con una empresa líder en servicio de verificación de identidad y firma de documentos online.

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El ejecutivo toma el timón para superar desafíos y abrir nuevas oportunidades en la región, usando como brújula la experiencia de la compañía en facturación electrónica y digitalización de procesos empresariales.

José Antonio Vidal tiene más de 30 años de experiencia en ventas y marketing en empresas de renombre mundial. Durante tres años fue responsable de la operación de Perú y de la apertura de la oficina de Colombia de Paperless, empresa de origen chileno especializada en facturación electrónica, donde impulsó su posicionamiento como líder en el segmento de grandes empresas, hasta la adquisición de la compañía por parte de Sovos en 2017.

Vidal es además uno de los socios fundadores de la reconocida empresa The Sales Group School en el Perú, una escuela especializada en consultoría y capacitación en ventas donde, a la fecha, más de 5 mil alumnos -principalmente gerentes y ejecutivos de ventas- han enriquecido sus habilidades para desarrollar oportunidades de negocios.

Hoy, José Antonio Vidal vuelve a Sovos, donde emprende un nuevo desafío como Country Manager para Perú, Colombia y Ecuador, posición desde la cual será responsable de identificar e implementar oportunidades de mejora en la base instalada, fortalecer la presencia de marca y abrir nuevos acuerdos comerciales para las dos líneas de negocios centrales de la compañía en la región: facturación electrónica y soluciones para la digitalización de los procesos empresariales.

 

¿Cuáles son tus principales objetivos en el mediano plazo?

A partir de un análisis de la situación de cada cliente, elaborar estrategias que nos permitan superar nuestros puntos débiles y potenciar nuestras fortalezas para ofrecer un mejor servicio a quienes han confiado en nosotros, y generar oportunidades de negocio cross selling para introducir las nuevas soluciones de nuestro portafolio, que Sovos incorporó tras la adquisición de compañías como Acepta y TOC Biometrics, que aportan valor al facilitar a las compañías la transición hacia la digitalización de sus procesos empresariales. Adicionalmente, por supuesto, captar de manera importante nuevos clientes en la región.

¿Qué desafíos y oportunidades ves en los mercados bajo tu responsabilidad?

Diría que un desafío importante es posicionar nuestra marca donde aún no somos tan conocidos, mostrando quién es Sovos, el peso y respaldo que tiene como empresa multinacional con más de 40 años de existencia, la posición de liderazgo que tiene en otras regiones como Norteamérica y Europa y el valor que agrega nuestra amplia gama de soluciones a las más diversas industrias. Tenemos por delante una oportunidad inmensa y atractiva en términos de desarrollo de negocios en los tres países bajo mi liderazgo. Pienso que el mayor reto hoy es Colombia, porque Sovos está recién desarrollando una estrategia más agresiva de penetración. En Ecuador, donde el año pasado adquirimos Stupendo, empresa muy valorada por sus clientes por la calidad de servicio y soluciones robustas, debemos trabajar para continuar en el primer lugar y ampliar la oferta de servicios. En Perú fuimos pioneros en facturación electrónica y el primer y mayor operador OSE certificado, pero la competencia es muy fuerte y esto nos obliga a redoblar esfuerzos para mantener nuestro liderazgo y calidad. En todos los países tenemos el reto, además, de demostrar que, si bien somos una empresa global, tenemos y profundizaremos la experiencia y la calidad de servicio local para ayudar a nuestros clientes.

En síntesis, hay un mercado potencial muy grande para seguir creciendo en factura electrónica y también en el área de procesos digitales, en especial con nuestras soluciones de verificación de identidad biométrica y gestión y firma de documentos digitales.

¿Cómo observas el mercado en cuanto a las exigencias tributarias?

Latinoamérica es muy demandante debido a la rapidez con la que surgen nuevos mandatos para regular el cumplimiento fiscal y es un desafío para empresas como la nuestra. Una de las fortalezas de Sovos es su equipo mundial de expertos regulatorios, que monitorean constantemente los nuevos requerimientos de las entidades tributarias y los traspasan a nuestras áreas de Desarrollo y Producto para anticiparnos y facilitar a los clientes el estar al día con estas demandas.

¿Cuál es a tu juicio la fortaleza más destacable de Sovos?

La fortaleza más clara es que tenemos la experiencia y conocimiento global en un tema tan complejo y crítico como la gestión de impuestos y podemos proveer soluciones a nivel local en más de 70 países en el mundo, apalancándonos, justamente, en todo lo aprendido. Creo que esta es una ventaja que nos permite ofrecer a nuestros clientes multinacionales soluciones con el respaldo de calidad global y la certeza de que les ayudaremos a crecer, ser más eficientes y estar siempre en cumplimiento de los requerimientos tributarios en donde operen.

Si está interesado en optimizar los procesos de su empresa, puede revisar las soluciones que tenemos disponibles en Perú, Colombia y Ecuador.

La transformación digital de los procesos es una tendencia que toma fuerza en América Latina. Esta digitalización, acelerada por los cambios que están demandando las administraciones tributarias en la región, abarca un amplio espectro de tareas propias de  cada compañía, y uno de los elementos centrales tiene que ver con los procesos de firma de documentos. Perú no está ajeno a esta tendencia, y la firma digital es un mecanismo ampliamente utilizado en el país para simplificar los trámites que requieren ser visados por los participantes de un convenio.

En esa línea, Sovos organizó un conversatorio para abordar el status de la firma en el país, analizar el marco legal que la sustenta y compartir experiencias donde sus soluciones de firma y gestión documental digital han facilitado estos procedimientos.

La norma peruana 27.269, que regula la mecánica de firmas digitales y electrónicas, establece que estas firmas tienen exactamente la misma validez y eficacia jurídica que las tradicionales manuscritas. Esto ha permitido avanzar en la automatización y digitalización del flujo de procesos documentales que antes se manejaban a mano, con la misma validez legal del papel. De hecho, en caso de cuestionamientos de dicha validez, la norma prevé mecanismos para que estos puedan ser auditados, validados y sustentados frente a un eventual litigio.

La norma también exige mecanismos que verifiquen la identidad de las personas que están celebrando un contrato o firmando un documento, y de las empresas que los custodian, requiere que aseguren la integridad de los documentos, es decir, que no puedan ser modificados en el tiempo.

Una plataforma diseñada para simplificar los procesos

En este orden de ideas, Sovos cuenta con una plataforma de gestión documental digital que permite, ya sea a través de la web, de APIs que pueden integrarse a cualquier ERP o sistema del cliente, o desde el móvil, realizar todos los procesos de firma que se requieran. Para esto, previo a un proyecto de implementación e integración, se definen y configuran los flujos de firma y los tipos de documentos que se van a utilizar.

La plataforma permite seleccionar el tipo de documento, notificar vía correo a los firmantes que hay un documento pendiente -al que se puede acceder vía web o celular- y ofrece distintas alternativas de firma, incluyendo el propio pin del gestor y procesos biométricos dactilares o faciales. Una vez firmado, se agrega al documento un time stamp, un ladrillo de firma que contiene la información básica de la persona que firmó, el tipo de firma, la fecha y la hora. Se suma además un código de auditoría único, que permite hacer toda la traza del proceso de firma y de generación de verificación del operador.

Experiencias de implementación

Contar con procesos de verificación de identidad que otorguen un alto nivel de certeza a la firma de documentos asegura mayores eficiencias en los procesos de negocios. Uno de los casos compartidos en el conversatorio trató de una empresa de telecomunicaciones que necesitaba reducir los tiempos en los procesos de venta de planes telefónicos, que podían fácilmente extenderse hasta por 30 días. Para resolver esta problemática se implementó la verificación dactilar como mecanismo de validación, lo que permitía contrastar la huella contra el registro nacional de identidad. Si la respuesta era exitosa, el proceso de venta continuaba hasta la firma digital de los documentos, acortando significativamente los tiempos para el cliente.

Aplicaciones similares se pueden desarrollar para industrias como los servicios financieros, retail, educación, salud, manufactura y construcción, entre otras, para la firma de contratos de distintas índoles, con altos niveles de seguridad, al verificar la identidad de los firmantes contra las bases de datos de las entidades pertinentes en el país, para luego realizar las firmas desde cualquier lugar geográfico.

Para esto, en el Perú Sovos está certificado como emisor de certificados digitales, lo que implica que cuenta con una serie de mecanismos de certificación en integración con las entidades pertinentes del país para dar cumplimiento a las normativas, garantizando la validez legal y ayudando a que estos procesos internos de la compañía se vuelvan digitales, asegurando al mismo tiempo la continuidad operacional de las compañías de la mano de una buena experiencia para el usuario, para lo cual se han desarrollado estándares de implementación bastante robustos que procuran mitigar cualquier riesgo relacionado.

La figura de los Operadores de Servicios Electrónicos (OSE) -entes con delegación legal de SUNAT para validar la correcta emisión de los documentos tributarios electrónicos que sirven de soporte a los comprobantes de pago y a cualquier otro documento que se emita en esta línea- es de uso obligatorio para los principales contribuyentes con el fin de hacer más eficaz la implementación de la facturación digital en el país.

Los 16 operadores hoy certificados -Sovos fue el primero en obtener la certificación en 2019- representan el nexo entre la autoridad tributaria y los contribuyentes y desempeñan un rol fundamental, no solo en el fomento e implementación de los cambios regulatorios; también actúan como validadores y certificadores, estableciendo el compromiso de constante cumplimiento con la SUNAT.

Los beneficios del sistema

Los beneficios derivados de la implementación de este modelo son múltiples para las compañías. En primer lugar, los OSE no solo tienen como obligación responderle al contribuyente sobre el estado de sus documentos en tiempo y forma; también, al realizar un proceso ciento por ciento digital, permiten un significativo ahorro de recursos -tiempo y costos- para las diferentes empresas.

Adicionalmente actúan como intermediarios, mejorando sustantivamente la comunicación entre las partes: en efecto, los contribuyentes ya no deben conectarse con la SUNAT, debido a que los OSE validan según la normativa vigente, mientras que los Proveedores de Servicios Electrónicos (PSE), son los responsables de emitir los documentos tributarios electrónicos.

Asegurar que la emisión de comprobantes electrónicos cumpla con todas las normativas y regulaciones para evitar multas y detenciones es crítico para las compañías. En virtud de esta relevancia, la SUNAT monitorea constantemente la calidad, efectividad y estabilidad del servicio provisto por un OSE, detectando al momento cualquier tipo de irregularidades y garantizando así altos niveles de seguridad.

Otro valor agregado provisto por los OSE tiene que ver con las transacciones internacionales y los beneficios que experimentan los contribuyentes que se dedican a la importación o exportación de productos; esto no solo por la agilidad y el cumplimiento de un documento correctamente emitido, sino también, por la tranquilidad de contar con operaciones enmarcadas dentro de la legalidad impuesta por la normativa tributaria.

Partner por partida doble

Para cumplir con excelencia con los requerimientos de la SUNAT y de los contribuyentes, un proveedor debe ir un paso más allá del cumplimiento de sus obligaciones básicas. En ese sentido, Sovos no solo cuenta con una solución, Sovos OSE, que permite una perfecta integración con múltiples ERP y POS y asegura una alta disponibilidad del servicio, rápida capacidad de respuesta, protección de datos, una infraestructura sólida y los niveles de procesamiento más rápidos del mercado.

Además procura añadir valor a la figura a través, por ejemplo, de un relacionamiento estrecho y de confianza con la autoridad tributaria para compartir opiniones, realizar comprobaciones y comunicar a los contribuyentes los diferentes cambios que se aproximan oportunamente.

Adicionalmente, uno de los elementos diferenciadores más relevantes de Sovos como OSE es su equipo de expertos tributarios, que analizan las normas, y de analistas de negocios, que revisan permanentemente el impacto de las diferentes normativas en los clientes y en cada una de las industrias donde hacen negocios.

Hoy Sovos transacciona más de 700 millones de operaciones de validación, lo que representa más del 50% del mercado en el Perú. A esto le suman además sus  capacidades de  escalabilidad, su capa de seguridad y las buenas prácticas de soporte a clientes finales, lo cual garantiza la calidad que requieren las compañías.

Muchas empresas se han visto en la necesidad de implementar la modalidad del teletrabajo en un escenario de aislamiento social, con el objetivo de no detener su operación. En estos meses, de acuerdo al core de su negocio, algunas de ellas han comprobado que sus procesos fluyen de manera adecuada y su servicio mantiene la misma calidad. Estas empresas pueden estar considerando no volver más a la oficina. Llegó la hora de preguntarnos ¿Qué beneficios les dará girar sus procesos al ámbito digital? ¿Todas las empresas podrían tomar esa decisión? ¿Qué factores se podrían perder frente a la ausencia física de los profesionales en una reunión laboral?, son preguntas que te ayudaremos a resolver en esta nota, porque esta tendencia del teletrabajo ha abierto un sin fin de posibilidades y es una realidad que permanecerá por mucho más tiempo del que imaginamos.

¿Beneficios?

Sin duda es el factor económico una de las principales razones para considerar el teletrabajo como la modalidad permanente, puesto que muchas empresas pagan rentas altas por las oficinas y es un gasto que podría evitar, así como sujetos al espacio físico: limpieza, seguridad, mobiliario, etc. Por otro lado, el costo del transporte, tanto para los colaboradores en el traslado a sus oficinas, así como para las reuniones comerciales. En algunos casos, podría ayudar a potenciar el compromiso de sus equipos, ya que si se trabaja por objetivos, puede existir cierta flexibilidad horaria para que las personas puedan equilibrar su vida profesional y familiar.

No todas las empresas podrán mantener este método de trabajo al 100%, ya que su operación necesariamente debe tener un espacio físico y colaboradores trabajando en almacenes, plantas, talleres, cocinas, etc. En su mayoría, se trata de negocios de sectores industriales, consumo masivo y alimentos, laboratorios, entre otros; mientras que las empresas que podrían migrar con mayor flexibilidad su operación al trabajo remoto son las de servicios, tecnología en informática, consultorías, educación.

¿Qué necesitaría una empresa para seguir trabajando remotamente post pandemia?

A continuación algunas sugerencias:

Esperamos que esta lista los pueda ayudar a guiarlos en la decisión entre si es necesario o no volver a la oficina, y si jugaría a su favor. También es importante considerar que existen factores que se pierden al no tener interacción social cercana entre profesionales, ya que por nuestra naturaleza este contacto nos podría hacer más productivos e ingeniosos. Por ejemplo: podrían existir malos entendidos entre colaboradores debido a la frialdad de los mensajes instantáneos o incluso las videollamadas, es por eso que se recomienda capacitar a los equipos para la adaptación total al teletrabajo.

Producto de diversos factores ambientales, las empresas en el Perú están expuestas a exigentes cambios normativos en materia fiscal que buscan incrementar el control sobre sus transacciones. para aumentar la recaudación de impuestos, clave para la reactivación. Los partners tecnológicos juegan un rol crucial.

Los efectos de la pandemia de Covid-19 sobre la economía mundial han sido rotundos. El estancamiento del comercio debido a la paralización de infinidad de industrias y las restricciones derivadas de la contingencia sanitaria han golpeado significativamente a Latinoamérica, situación que se ha visto complejizada por la incertidumbre derivada de los procesos electorales que se están llevando a cabo en varios de los países de la región y que provocan, naturalmente, cierto grado de inestabilidad interna.

En este escenario, los gobiernos, incluyendo al peruano, han buscado mecanismos para paliar los efectos negativos sobre la economía a través de diversas medidas fiscales que buscan, no solo recobrar los índices económicos, sino también, proteger a las empresas, generadoras del necesario capital.

Con este objetivo, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria del Perú (SUNAT) ha impulsado diversas estrategias que buscan fortalecer la reactivación del país a través de una mayor recaudación de impuestos, en un esfuerzo por contrarrestar ciertos indicadores como el tipo de cambio y la calificación de riesgo país, que se han visto afectados por las condiciones imperantes.

Las iniciativas lideradas por la administración tributaria del Perú le han permitido recaudar, efectivamente, más impuestos en lo que va del 2021. Esta mayor recaudación se deriva, en gran medida, de la condición de país minero de Perú, dado que China está reactivando sus fábricas y, por ende, las compras. Al estar las empresas mineras muy activas, y ser parte del setenta por ciento, aproximadamente, de la producción y de las exportaciones nacionales, la SUNAT está recaudando más.

También se está reactivando fuertemente el comercio, principalmente online, gracias a la creación de innumerables nuevos emprendimientos en el país, lo que permite elevar la cifra percibida por concepto de IGV.

En concreto, los planes de la SUNAT se han orientado básicamente a mejorar el control de los procesos de facturación de los grandes contribuyentes y de todos sus ecosistemas para incrementar el recaudo, y para esto, ha emitido una serie de mandatos alineados con este objetivo.

Un ejemplo de esto es la Resolución 193-2020, emitida por la SUNAT como respuesta al Decreto de Urgencia 013-2020 emanado por el Poder Ejecutivo que, con el objetivo de inyectar liquidez en las medianas y pequeñas empresas, incentiva el factoring; herramienta que les permite a las mipymes adelantar el proceso de cobro de facturas.

Este decreto exige la habilitación de algunos campos de datos adicionales en el comprobante, como la forma de pago, y en caso de que el pago sea al crédito, las fechas de vencimiento y monto de las cuotas, que permitirán a la SUNAT obtener información relevante para el proceso de factoring sobre una factura negociable. Además, modifica el plazo para enviar la factura y poner a disposición del receptor, reduciéndose de 7 días a 2, contados a partir del día de emisión. Un decreto posterior, el Decreto de Urgencia 050-2021, modifica temporalmente este plazo a 4 días, hasta el 31 de diciembre de 2021. El 1 de enero de 2022 se retornaría a la ventana de 2 días. A partir de la puesta a disposición del comprobante al adquiriente, comienzan a correr ocho días para confirmar la factura, ampliables a 2 más en ciertas circunstancias, para que éste las declare en conformidad o disconformidad comercial.

Si bien los cambios mencionados aún no entran en vigencia y la Resolución de Superintendencia 000042/SUNAT suspende, sin fecha concreta, el punto referente al nuevo plazo para el envío de facturas electrónicas y notas de crédito y débito asociadas a las mismas ante la SUNAT u OSE, el mandato original ejemplifica la búsqueda de mayor control que persigue la administración tributaria.

Otro ejemplo de esto último es el listado de 59 observaciones que, a partir del 1 de agosto -según informó recientemente la SUNAT- de presentarse dichas inconsistencias en la factura, serán consideradas como error y, por lo tanto, el comprobante será rechazado, no teniendo valor tributario alguno. Entre estas observaciones se pueden mencionar: errores de cálculo, sumatoria de parciales no coincide con el monto total, errores en los datos del receptor e información faltante, entre otras. Dichos errores no solo dificultan el control de la SUNAT, sino también pueden perjudicar al emisor y al receptor, al anotar en sus registros contables información inconsistente que pudiera a futuro ser motivo de un reparo tributario.

Desafíos para contribuyentes y proveedores tecnológicos

Todos estos cambios normativos imponen retos a los contribuyentes. El mayor ha sido el de los plazos -relativamente cortos- lo que ha puesto presión sobre las empresas, que no solo deben adecuar su sistema de facturación electrónica, sino también, sus sistemas back office o de punto de venta. Esto quiere decir que, tanto al punto de venta como a los sistemas de facturación comercial y de facturación contable, hay que agregarles estos nuevos campos y luego hay que hacer pruebas para corroborar que todo funcione adecuadamente. Todo este ciclo demanda un tiempo, dentro de plazos bastante retadores.

El otro gran desafío es la cobertura, debido a la diversidad de ERPs y/o desarrollos propios con que cuentan las empresas, tecnologías de base que deben ser contempladas a la hora de integrar cualquier solución.

Los proveedores de tecnología, que ayudan a las empresas a adecuarse a los nuevos mandatos fiscales, también se ven exigidos para cumplir en tiempo y forma. En esa línea, aquellos que fueron previsores y siguieron avanzando en los cambios que se venían, haciendo pruebas aún sin tener certeza de la entrada en vigor de los distintos mandatos, quedaron en mejor pie para responder dentro de los plazos esperados.

Por esta razón es muy importante contar con partners tecnológicos que tengan no solo la capacidad de reacción desde el punto de vista del desarrollo, sino también, la capacidad logística para lograr que los despliegues se hagan en tiempo y forma, y para multiplicidad de compañías en forma casi simultánea. Esto, porque un software puede implementarse muy rápido, pero desplegarlo en bases diversas es un gran desafío.

Las empresas en búsqueda de proveedores para estos fines debieran optar por compañías con una infraestructura sólida y una planta propia experimentada, robusta y efectiva que acompañe a sus clientes y esté lista para reaccionar rápido, adaptándose a los plazos y normas cambiantes con agilidad.

En el caso específico de factura electrónica, un partner debe tener experiencia y un récord exitoso de ayudar a sus clientes adaptándolos a los nuevos mandatos. Es probable que en el corto y mediano plazo surjan más mandatos que los habituales anualmente, y se requerirá de un socio que tenga el músculo logístico, tecnológico y comercial capaz de responder a empresas grandes, medianas y pequeñas operando en el Perú, que además disponga de las suficientes espaldas financieras como para garantizar la continuidad operacional.

Llegamos a marzo de nuevo. Eso significa que es tiempo de presentar la declaración anual de impuestos. ¿En qué consiste este trámite? Básicamente en declarar los ingresos por rentas o ingresos por actividades profesionales, así como de otras fuentes que detallaremos a continuación.

¿Quiénes deben presentar esta declaración? Principalmente los profesionales independientes que emiten recibos por honorarios: ellos pertenecen a la cuarta categoría. Por otro lado, quienes trabajan y están en planilla pertenecen a la llamada quinta categoría, y también deben presentar esta declaración. Además, deben hacer este trámite quienes hayan recibido ingresos por el concepto de arrendamiento o subarrendamiento ya sea el titular o el cónyuge.

En otras palabras, quienes están obligados a presentar esta declaración anual son:

En el contexto de la crisis sanitaria, la SUNAT ha determinado que este trámite sea 100% virtual, es decir, no tenemos que ir a ninguna oficina de la entidad estatal para hacerlo. Solo hay que ingresar al aplicativo y seguir los pasos. Este año, a diferencia de los anteriores, tanto personas naturales como empresas deberán hacer las declaraciones por la app.

Para declarar se tiene que usar el formulario virtual 709 en el caso de las personas naturales. En el de las empresas, se usa el formulario virtual 710. La declaración anual se hacen según el último número del R.U.C y el cronograma de este año es:

En Sovos tenemos el claro objetivo de acompañar y asesorar a las empresas a cumplir con la normativa SUNAT. Tenemos el servicio de Facturación electrónica para empresas y para los ciudadanos, brindamos información útil y relevante que les ayudará en este proceso de declaración de renta anual. Creemos que la salida a esta crisis sanitaria y económica está en el cumplimiento de nuestras obligaciones tributarias.

El Estado Peruano acaba de aprobar el Decreto Supremo N° 430-2020, a través del que se estipula que entidades financieras como bancos, cajas, cooperativas,, entre otros, entreguen información de cuentas bancarias de personas naturales o empresas a Sunat, con saldos mayores a 10,000 soles.

¿Cuál es el objetivo de este nuevo decreto? Combatir la evasión y elusión tributaria, que es uno de los principales problemas que enfrenta nuestro país a nivel económico. Este proceso de fiscalización impactaría a 250 mil empresas y 1.7 millones de peruanos. Se busca registrar cuáles son los promedios en los que se maneja cada una de las empresas o personas naturales, ya que con un rango establecido será más sencillo que Sunat pueda detectar movimientos de dudosa procedencia.

Se irá creando una especie de perfil financiero nuevo, con la información que poseen las entidades bancarias. Además es obligación de estas entidades adaptar un sistema para poder enviar y cumplir con los requerimientos de información por parte de SUNAT, que vendrían a ser los siguientes:

– Identificación del cliente – Persona Natural o empresa – (DNI, RUC, Razón Social) Datos de la cuenta bancaria (tipos de depósito, Nro Cuenta, CCI, titularidad, etc.)

– Saldos y montos acumulado (la suma total de los abonos)

– Promedios o los montos más altos de un determinado periodo

– Rendimientos ( intereses y otros beneficios)

Existen muchos cuestionamientos sobre esta nueva norma por el temor de que se pierda el secreto bancario; sin embargo, la información se encuentra protegida por la “Reserva Tributaria”; así como con estándares internacionales sobre la protección de información que usa Sunat; una estrategia por parte del gobierno a favor de los impuestos y formalidad.

Como Sovos, saludamos la propuesta del gobierno por una ciudadanía digital. A través de nuestros servicios buscaremos colaborar con la transformación de nuestro país. Es tarea de todas las empresas mantener las cuentas claras y pagar los tributos correspondientes al Estado Peruano, por lo mismo reafirmamos nuestro compromiso de apoyar a todas las empresas que deben migrar a las emisiones electrónicas durante este año.

Con el objetivo de inyectar liquidez en las medianas y pequeñas empresas del Perú -uno de los sectores más castigados financieramente por la pandemia de Covid-19- el Poder Ejecutivo de dicho país emanó el nuevo Decreto de Urgencia 013-2020, que incentiva el factoring, herramienta que permite a las pymes adelantar el proceso de cobro de facturas.

El nuevo mandato, que entra en vigencia el 1 de abril de 2021, introduce varias modificaciones en los requisitos de facturas, recibos por honorarios y notas de crédito electrónicas y reduce el plazo de envío, a la SUNAT o al OSE, de la factura y sus notas, exigiendo a las empresas prepararse para incorporar en sus plataformas los nuevos requerimientos derivados de la norma antes de dicha fecha.

Cambios en la facturación electrónica

Uno de los primeros cambios relevantes que impone el decreto es la habilitación de algunos campos de datos que hoy no se requieren en las facturas electrónicas, que permitirán a la SUNAT obtener información relevante para el proceso de factoring sobre una factura negociable. La norma obligará a especificar la forma de pago -al contado o a crédito- debiendo agregarse, en este último caso, datos como el monto pendiente de pago, las fechas de vencimiento y montos de las cuotas. Adicionalmente, pueden incorporarse datos relacionados con las retenciones del IGV – incluyendo el porcentaje de la retención y los importes de operación y retención- aunque la inclusión de estos datos en la factura no elimina la obligación de emitir el comprobante de retenciones cuando corresponda. Adicionalmente, se elimina el campo “fecha de vencimiento” de la factura.

Los nuevos campos requeridos por la autoridad tributaria obligan a las empresas a comenzar a extraer dichos datos para incorporarlos posteriormente en los XML que se generarán, lo que tiene un impacto en las empresas, principalmente en sus ERP.

“Otra modificación significativa tiene que ver con el tiempo de validación fiscal de las facturas, que se reduce, de los actuales 7 días, a cuarenta y ocho horas. A partir del segundo día comienzan a correr ocho días, ampliables a 10 en ciertas circunstancias, para que el adquiriente las declare en conformidad o disconformidad comercial”, explica Jean Pierre Barrios, Sales Director.

El mecanismo de aceptación aún no está definido por la SUNAT. Si bien en un principio la administración tributaria estipuló el uso de su Portal SOL para contribuyentes con este fin, la cantidad de documentos diarios que reciben algunas empresas y la ausencia, en gran parte de ellas, de departamentos especializados para realizar esta tarea, la llevó a reconsiderar esta alternativa.

“Al respecto Sovos, que mantiene colaboración permanente con la SUNAT, realizó algunas observaciones a la pre-norma, sugiriendo la habilitación para los contribuyentes de un servicio disponible para ser consumido por sistemas propietarios, o sistemas de terceros, para automatizar la obligación comercial”, acota Jean Pierre Barrios.

“Las recomendaciones provistas a la SUNAT derivan de la experiencia adquirida por Sovos en la integración de normativas mucho más complejas, como la implementación del mandato UBL 2.1 en Perú y Colombia y de la boleta IVA en Chile”, complementa Edgar Arévalo, Professional Services Manager.

La experiencia de Sovos al servicio de sus clientes en el Perú

Los desafíos que impone el decreto 013-2020 a los contribuyentes peruanos son variados. La obligación de aprobar o rechazar comercialmente los documentos que recepcionan, requerimiento no obligatorio antes del mandato, se traduce en la necesidad de una funcionalidad integrada que permita otorgar o rechazar conformidad comercial de forma automatizada.

En este contexto, Sovos cuenta con elementos diferenciadores que pueden simplificar la adopción de estos nuevos requisitos en los sistemas financieros de los ERP, dentro de los plazos establecidos.

“En primer lugar, el análisis normativo del impacto de la norma -gracias a nuestro equipo de expertos en regulaciones tributarias- y la estructura de servicios profesionales, consultoría y comunicaciones, complementan las soluciones específicamente diseñadas para la automatización de recepción de facturas electrónicas”, afirma Edgar Arévalo.

Adicionalmente, la solución de mesa de partes -que permite efectuar una validación básica para la validez de la gobernanza fiscal de un documento- y la completa plataforma AP Portal, que permite tanto validar comercialmente las facturas y los adjuntos de una orden de compra, como verificar que las facturas coincidan con un pedido en el ERP, por ejemplo, aportan valor al cliente para enfrentar estos nuevos desafíos.

El apoyo de un experto puede evitar complejidades derivadas de implementaciones deficientes o fuera de plazo, que pueden traducirse en contingencias administrativas, como no poder aceptar o rechazar facturas -imposibilitando el uso del crédito fiscal asociado, interrumpiendo los procesos de pago y de compras y finalmente, la cadena productiva- y corriendo el riesgo de multas y sanciones.

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